Nivelar los elementos sonoros para la realización de un concierto, es una tarea que muchos pueden intentar, pero pocos logran.
Este fin de semana, hubo dos eventos, uno en Querétaro y otro en Ciudad de México, donde el común denominador fue la falla en el sonido. Eso sí, los dos eventos inmersos en el mundo oscuro, con público entregado y donde las bandas no se guardaron nada.
En Querétaro, Hocico comenzó la primera parte de su gira nacional. El proyecto encontró en Élite Club la sede de su presentación, un centro nocturno en el que normalmente programan música grabada.
Es ahí cuando se presenta la falla. No es lo mismo ecualizar para reproducción de audio, que cuando se tiene en el foro un proyecto en directo, que aparte, posee un sonido poderoso y agresivo.
Tanto las bandas abridoras queretanas, Black Cats y Bizarre Eyes, como Hocico, lo dieron todo durante sus actos. La conexión con el público, el setlist que incluyó nuevos temas de su más reciente disco ‘HyperViolent’, su entrega sobre el escenario, son los aciertos que sacan adelante la velada, para el disfrute de 500 personas, que pasaron por alto el detalle del sonido.
En el Foro Sol de la Ciudad de México se realizó la primera edición del festival The World is a Vampire, organizado por Billy Corgan de Smashing Pumpkins, banda estelar del combo musical.
Acompañaron Interpol, Peter Hook and the Light, Turnstile, Deafheaven, The Warning, Ekkstasy, Chelsea Wolf, Margaritas Podridas, In The Valley Below, por mencionar algunos.
El detalle de las fallas de sonido se presentó durante toda la jornada en el escenario secundario, donde se presentaron The Warning y la leyenda Peter Hook, que regaló un setlist enfocado en Joy Division.
En fin, este tipo de fallas son recurrentes en los conciertos. En unos lugares por no tener tan seguido proyectos en directo y otras veces, porque al ecualizar lo deben hacer para seis o siete proyectos distintos y cada uno conlleva su complejidad.
En la agenda de la semana, el sábado 11 de marzo se presenta el proyecto Kontravoid en el Museo de la Ciudad. Cameron Findlay, cuyo alter-ego escénico es Kontravoid, combina en sus temas el techno/EBM moderno melódico con el siniestro electro-industrial de la vieja escuela. Durante los últimos 10 años, el ex-baterista de Crystal Castles y TR/ST, y el fundador del proyecto de synth-pop Parallels, ha estado usando máscaras de paintball en el escenario. Lo acompaña el proyecto de México, Stockhaussen, por lo que este concierto es imperdible para la escena alternativa local gracias a la promotora Grains of Sand Booking.