Todavía con la miel en los labios disfrutando el triunfo del pasado domingo, el cual seguramente nos mantendrá de buen humor por el resto de la semana. Sin embargo, no debemos “tapar el sol con un dedo”, y después de celebrar habrá que ver las cosas que no estuvieron del todo bien, para no dejarnos llevar por este triunfo y pensar que el torneo será “miel sobre hojuelas”.
En principio, el partido fue soso, sobre todo en su primera parte, ninguno produjo grandes situaciones de gol ni los porteros fueron tan exigidos. Para la segunda mitad, sí se notó un poco más de dominio de los nuestros, pero sin ser del todo claros a la ofensiva.
Acerca de los cambios, lo positivo fue que no se mandó ningún mensaje desde la banca para encerrarse y defenderse, todos fueron posición por posición y ninguno en el cuadro bajo. Sin embargo, se nos hicieron muchos e innecesarios, consideramos que los últimos tres, más que ayudar pudieron poner en riesgo el resultado porque ninguno destacó en la cancha, García (22), Sandoval (13) y Torres (9), (este último, nos seguimos preguntando, ¿para qué se quedó ocupando una plaza de extranjero?). Quizá aportaron “piernas frescas”, pero no futbol.
Vimos un cuadro con más oficio que el torneo pasado, nos gustó la solvencia de la central, se acoplaron bien Manzanares (3) y Gularte (4); la contención también fue de nuestro agrado, Escamilla (5) y Lertora (14); de Allison (25) poco que comentar, no le exigieron casi nada; donde si nos siguen quedando a deber es en el traslado de la bola en la media cancha, ojala Montecinos (10) despunte; y bueno Camilo (17) es Camilo, si bien es cierto que se vio un poco desencanchado, también es cierto que su capacidad a balón parado es excelente, y se hizo notar, le cambió la cara al equipo.
Así que seguiremos disfrutando lo que resta de la semana, y vamos a tranquilizarnos para ver qué cara ponemos aquí el próximo domingo contra América.
De la presentación de los nuevos integrantes en el CEGAR no vamos a comentar nada por… vergüenza (nosotros sí tenemos).