Vaya exhibida que nos dieron en Filadelfia, nos colocaron un 5-1 y ni las manos metimos. Al ver jugar a Arana (31) en la portería, se puede llegar a entender por qué Gerk (que no Guerk) puso a jugar a Tapia (35) contra San Luis, pero lo que no se puede entender el porqué aceptó, al primero, como segundo portero, no da ni para Liga de Expansión y “gracias” a él nos tragamos varios pepinotes, que nos dejaron inmersos en un verdadero ridículo. Lo que no hemos alcanzado a descifrar son algunos cambios que está haciendo nuestro D.T. Torres (9) por Sanvezzo (17), ¿qué hace el primero en el equipo? Qué dio el pase para el gol, poca cosa; Sandoval (13) por Montecinos (10), ¿Por qué insiste en abrir al segundo?; López (7) por Lértora (14) ¿Un extremo por un medio de contención natural ya con un 4-0 encima?; García (22) por Sierra (23), ¿Un enlace por un contención nominal? La verdad, no le entendemos a estos movimientos. ¿Alguien los podrá explicar?
El domingo, el equipo se reivindicó calificando a la siguiente ronda, luego de ganarle por un gol a cero a su “hermano mayor”, que por cierto ya más bien parece “su hijo mayor”, pero no “echemos las campanas al vuelo”, porque podríamos asegurar que fue más por ineficacia de Tijuana que por méritos propios. Otra vez los cambios nos significaron un verdadero galimatías. Montecinos (10) por Sanvezzo (17), suponemos que por cansancio, de otra manera no se explica; pensamos que lo iba poner atrás de Sepúlveda (15), pero no, al mismo tiempo sacó a Sandoval (13) que iba por izquierda y mete a García (22), reacomoda abriendo nuevamente a Joaquín por la banda siniestra; Barrera (18) por Gómez (12), ¿alguien entendió esta parte?; Sepúlveda (15) por Torres (9), ¿para qué entra el segundo?
Tristemente seguimos arrastrando la cobija, no nos atreveríamos a dar un pronóstico positivo para el siguiente partido, contra Pumas, la “ventaja” es jugaremos con un equipo mexicano y no contra uno “gringo” porque ya vimos lo que nos puede pasar. Por cierto, en su descargo… ¿Ya les pagaron?