Como servidor público en el ámbito educativo, se comparten un sinfín de experiencias a través del camino de la alegría, la satisfacción, la responsabilidad, la empatía, la disciplina y el liderazgo, particularmente, cuando se está en la toma de decisiones al interior de un espacio escolar, pues en el trabajo en equipo, se generan vínculos con la comunidad escolar, que también se transforman en familia.
El pasado 31 de octubre, despedimos laboralmente al compañero y amigo Apolinar Ángeles Pérez, quien hasta ese día, fue personal activo con función directiva en el Colegio de Bachilleres del Estado de Querétaro (COBAQ); de formación ingeniero civil, en esta institución educativa encontró las herramientas y el espacio para construir y transformar vidas.
Su tránsito por el Colegio fue destacado en el desempeño como director en los planteles 11 Ezequiel Montes, 5 Cadereyta, 7 El Marqués, 8 Azteca, 24 Villa Progreso, y concluyó satisfactoriamente su encomienda profesional al frente de la jefatura de la región Querétaro; en este contexto, nunca dudó en ser el primero en llegar a su área de trabajo, dialogar en cercanía con académicos, administrativos, padres de familia y estudiantes, y también ser el último en retirarse de su jornada cotidiana para garantizar que todo marchara bien.
Quienes convivimos y colaboramos con el “Inge Poly”, como afectivamente se le conoce al interior del Colegio, observamos en él diversos aprendizajes y motivación; sin duda, su labor fue de entrega total hasta el último minuto de actividad, siempre exaltando, compartiendo y mostrando con su ejemplo los valores institucionales: calidez, construir juntos, comunidad que aprende y entrega; así cada día, sus palabras de aliento y motivación, hoy son legado institucional entre los compañeros y los estudiantes quienes representan la razón de ser institucional.
Para directores y subdirectores, el “Inge Poly” es un referente de trabajo, confianza y camaradería; ya que siempre estuvo al pendiente del crecimiento laboral y personal de docentes y administrativos; extraordinario gestor escolar que supo ubicar y concretar las necesidades del Colegio y del personal a su cargo, lo cual contribuyó a favorecer el clima laboral y el trabajo en equipo que fueron clave en sus labores.
Ser parte de COBAQ, significa transformar vidas con innovación y sentido humano para un mejor futuro, una tarea nada sencilla, pero que afortunadamente, ha dejado raíz a través del Apolinar Ángeles, hacia directores, subdirectores, docentes y administrativos activos del Colegio, quienes motivados por su ejemplo, estamos dispuestos a dar a manos llenas por el bien de la juventud estudiantil queretana; porque, como bien lo expresó: “COBAQ se lleva en el corazón”.