En días pasados, se presentó el libro ‘Historia de la Diócesis de Querétaro’, primera parte, escrito por el padre Francisco Fernando Gavidia Arteaga, quien, en 449 páginas, narra, de manera muy precisa, la historia del origen de nuestra querida Diócesis de Querétaro.
De una manera magistral, el padre Gavidia nos va llevando de la mano no solo por la historia de Querétaro, sino también en la historia de nuestra nación, para comprender desde los orígenes de nuestras ciudades, de nuestra sociedad, para llegar al momento de la conquista, luego al virreinato, al México independiente y la creación de la Diócesis en el siglo XIX.
Mención especial merece lo que se narra en referencia a la fundación de la ciudad de Santiago de Querétaro, pero también nos narra sobre los primeros misioneros que estuvieron en estos lugares y sobre las diversas ordenes religiosas que se asentaron en el actual territorio queretano. Destacan las fundaciones que se hicieron en nuestra ciudad de San Juan del Río, la de la Orden de los Juaninos y la del Beaterio de Nuestra Señora de los Dolores, que se debe al gran Fray Antonio Margil de Jesús, fundaciones que se complementaron con la fundación del Convento de la Preciosa Sangre de Cristo de la orden de los Dominicos (predicadores), que, en mucho, ayudaron a la evangelización de la Sierra Gorda.
Una parte medular de esta investigación la constituyen las fechas de la creación de las diversas parroquias que, hoy, conforman la actual Diócesis de Querétaro, destacando la Parroquia de Santiago en la actual capital del estado con fecha de erección probablemente de 1567 y la Parroquia de San Juan Bautista en San Juan del Río, que probablemente se erigió en el año de 1575.
Posteriormente se erigieron otras parroquias: San Juan Bautista en Victoria, Guanajuato; San Pedro Tolimán; San Pedro Escanela; Santa María de la Asunción en Tequisquiapan; San Pedro y San Pablo en Cadereyta; San Sebastián en la actual ciudad capital; San Pedro de la Cañada; San Francisco en Colón; Santa María Amealco; San José en San José Iturbide, Guanajuato; San Francisco Galileo; Santiago Apóstol en Jalpan; La Purísima Concepción en Landa de Matamoros; San Antonio en El Doctor; San Francisco de Asís en Xichú, Guanajuato; Santa Ana en la actual capital del estado y la Divina Pastora en el barrio de San Francisquito, constituyendo estas parroquias las más antiguas.
También se nos narra, en el libro, el momento de la erección canónica de la Diócesis de Querétaro, su primer obispo, su primera catedral y sus primeras instituciones como el Seminario Conciliar de Nuestra Señora de Guadalupe y la Escuela de Música Sacra, que tan grande estima tiene en todo el territorio nacional.
Recomiendo ampliamente este libro, mismo que se puede conseguir en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús (Santa Clara) en la capital del estado y felicito muy cordialmente la padre Gavidia por esta gran obra, que, sin duda, viene a complementar la historiografía queretana en el siglo XXI.