El presidente y fundador del partido en el poder: Morena, convocó de manera urgente a los diputados federales de su partido en el Palacio Nacional; no a legisladores en general, solo a los de su partido, en instalaciones del Poder Ejecutivo.
Así fue como, a un mes de las elecciones, los súbditos arrodillados ante la figura de su líder ofrecían en sacrificio la división de poderes y los avances democráticos de este país, antes de ir a la batalla en busca del poder absoluto y así sepultar la Constitución, la libertad y nuestro futuro.
Francis Bacon decía que quien no quiere pensar, es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; y que quien no se atreve a pensar, es un cobarde. DESPIERTA, MÉXICO; ya no hay tiempo para fanáticos, idiotas ni cobardes.