Tercer debate presidencial a la vista y es todo o nada para los participantes, veremos a una Xóchitl ir por todas, una Claudia a cuidar su ventaja y a un Máynez siendo Máynez, haciendo el trabajo que tiene en la elección, hacerla de esquirol y observador.
Más allá del impacto que tengan los debates en las votaciones, cuestión que es muy compleja de analizar pues depende de muchos factores (desde la difusión del mismo hasta la fecha de realización).
Los debates si nos dan de manera inmediata un termómetro de cómo está el clima electoral gracias a los candidatos, los candidatos y su círculo más cercano, son los que tienen los números más precisos de la realidad electoral, saben perfectamente quién tiene que apretar para mantener ventaja, o para disminuir diferencias, saben si van con tendencia a la baja, tendencia alta, sí ya están en su techo, de conocimiento, votación, etc.
¿A qué voy con esto? Analizar a los candidatos, su estrategia de debate, su comportamiento, su ánimo y nerviosismo, pueden refrendar números de proyecciones y encuestas, por ejemplo con el debate chilango se nota que la elección de CDMX está cambiando en favor de Taboada, que la elección de Veracruz está empatada y que Puebla se ha cerrado entre los punteros, así como que Guanajuato está prácticamente definida para la Alianza.
Ojo: CDMX, Veracruz y Puebla son gobiernos morenistas que podrían no ser refrendados por el régimen, al arranque de la elección este escenario parecía muy complicado, hoy es una realidad, y si se suma el caso de MORELOS, el régimen podría estar perdiendo 4 de 6 gubernaturas, las otras 3 en disputa son gobernadas por oposición.