El día de ayer, comenzaron los Juegos Olímpicos de Paris 2024, un año más que el mundo se reúne en torno al deporte, pero también que el mundo podría entrar a la famosa tregua olímpica en donde la paz es la característica esencial de esta tregua.
Un año más en donde el mundo se reúne por un motivo especial, pero que también nos ponemos a pensar en lo que pasa en nuestro mundo con todos los países, con los conflictos mundiales, con la situación de la salud mundial después de la pandemia de COVID y las actuales situaciones del cambio climático.
Los Juegos Olímpicos nos dan la pauta para pensar en un mundo mejor, en un mundo unido en donde la paz y la tranquilidad son la base de nuestro desarrollo. Los Juegos Olímpicos nos ayudan a pensar en que la unión mundial puede ser posible.
México, en el año de 1968, fue sede de los Juegos Olímpicos y, ahora, la ciudad luz tiene este gran privilegio, las grandes ciudades del mundo han sido las sedes de esta justa olímpica, pero también ese compromiso obliga a trabajar por el desarrollo correcto de lo que se celebra.
En lo personal, espero que, a la delegación mexicana, le vaya muy bien, que se puedan conseguir las medallas que hagan inspiración para la práctica de deportes, pero también como empeño de lo que se puede hacer por entusiasmo y con ánimo, pero, sobre todo, que los deportistas sean ejemplos vivientes para los jóvenes y para nuestra sociedad en general.
Espero que también que exista una verdadera tregua olímpica desde la capital francesa y que los actuales conflictos internacionales queden a un lado y se pueda vivir en paz. Ese es mi deseo.
En lo personal, el día de ayer, di gracias por un año más de vida, un año más que he disfrutado, un año más de experiencias y de aventuras. Muchas gracias por su amistad a todos los que me felicitaron y vamos a seguir caminando en esta vida, que es lo mejor que nos puede pasar.