Se acerca la celebración del día 12 de diciembre, día en que conmemoramos las apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe, un día que probablemente sea uno de los más importantes para todos los mexicanos, sobre todo por todo el contexto religioso que encierra y la gran devoción a la virgen morena.
San Juan del Río, se dice que fue fundado en el mismo año de las apariciones marianas en el cerro del Tepeyac y de ahí parte de la gran devoción a la virgen en la ciudad y no solamente en la ciudad, en las comunidades y en los lugares mas alejados del municipio e incluso me atrevo a comentar que en los lugares más pocos comunes que nos hemos imaginado.
El centro de nuestra ciudad, es completamente guadalupano, todos los templos del centro tienen una imagen de la virgen que se venera permanentemente, pero además el principal templo de San Juan del Río y el más querido, está dedicado a ella, nuestro querido Santuario Diocesano tiene toda una historia en torno a la imagen de la virgen, desde la leyenda misma de su llegada, hasta la el actual culto que se le ha dado y los actos que van relacionados al mismo, como lo es su coronación en el año de 1949 o las peregrinaciones que llegan a postrarse ante ella como la de los “farolitos”, que el año pasado fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial del Municipio de San Juan del Río y claro la gran peregrinación que llega en el mes de julio de mujeres y hombres que caminan de la Diócesis de Querétaro a la Basílica del Tepeyac, en donde miles de personas visitan a la Guadalupana en San Juan del Río.
Una de las devociones más arraigadas en torno al tema guadalupano es sin duda las “diputaciones de la virgen”, las cuales tienen su origen en la organización de los indígenas para sus fiestas, por tal motivo se arraigan en la sociedad sanjuanense y cada diputación cuenta con un mayordomo que le toca organizar cada año la fiesta a la Virgen de Guadalupe. La diputación mas antigua, es la del templo de los naturales, sin duda heredera de las antiguas costumbres de los “indios” que vivían en este lugar.
La diputación del Santuario Diocesano, la del Templo del Señor del Sacromonte, la de la actual Parroquia de Santo Domingo, la del Beaterio y la del Calvario, forman todas ellas una serie de tradiciones que giran en torno a los festejos del 12 de diciembre y su solemnidad en cada templo de la ciudad.
Pero los festejos salen más allá de los templos; los mercados, las oficinas, las industrias, los comercios, las escuelas, las calles, las privadas y en todos aquellos lugares en donde se venere una imagen de la Virgen como inclusive lo es en lo más alto de los cerros que rodean a nuestra ciudad. Estamos a vísperas del gran festejo del 12 de diciembre, sigamos conservando estas tradiciones que sin duda son el reflejo de la identidad de San Juan del Río.