La mayoría de las conductas relacionadas con el consumo de sustancias psicoactivas, derivan de ciertos trastornos de salud mental, tales como la ansiedad, depresión, entre otras.
Generalmente los gobiernos estatales, diseñan planes y políticas públicas para contrarrestar estos escenarios.
A la par, informan a la sociedad sobre las consecuencias de vivir con adicciones. Sin embargo, ¿cuáles son las acciones para la prevención? Naturalmente se emprenden brigadas comunitarias con la intención de que se desarrollen actividades recreativas, talleres educativos y testimonios de aquellas personas que han salido adelante después de un tropiezo. En días pasados, estimada o estimado lector, el Consejo Estatal contra las Adicciones tuvo un acierto sin precedentes en beneficio de este grupo de atención prioritaria, toda vez que buscan coadyuvar con el modelo de justicia cívica que opera en Querétaro.
Para mayor explicación, se realizó un convenio con los municipios de esta entidad para que, a través de los juzgados cívicos, se realice una detección de perfiles susceptibles de estar inmersos en adicciones; ello con la finalidad de que, la autoridad administrativa por medio de su resolución, ordene un tratamiento con miras de una rehabilitación.
Como verán, se pretende atender el problema de raíz mediante una colaboración institucional que deberá regirse por los más altos estándares para salvaguardar la dignidad humana de quienes se vean involucrados en este programa; tal coordinación, permitirá que seamos testigos de una prevención integral que aborde aspectos de salud, seguridad, y por supuesto, derechos humanos.