En el Teatro de la República, tuvo lugar el evento conmemorativo con motivo del aniversario de nuestra Carta Magna presidido por la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, quien se rodeó de las grandes personalidades políticas del país, excluyendo la participación del Poder Judicial de la Federación. En sexenios pasados, hemos notado el distanciamiento de la persona titular de la Suprema Corte de Justicia de la Nación con el Ejecutivo Federal, sin embargo, nada tan evidente como en la actualidad; la relación está fragmentada y en picada.
Esencialmente, la Constitución como documento fundatorio y rector de nuestra vida democrática, establece la división de poderes, así como las relaciones de subordinación y coordinación entre agentes públicos en pro de la protección, defensa, promoción y garantía de los derechos humanos.
La falta de acuerdos ha provocado la inestabilidad del sistema jurídico que nos rige, toda vez que los engranes están desfasados; lamentablemente, estimada o estimado lector, las decisiones principales de México están supeditadas a la voluntad de una persona y su partido político ante la ausencia de una auténtica oposición.
Para concluir, considero que la tónica constitucional se encuentra en riesgo por el poder reformador que impera, lo cual sirve a una ideología más que una necesidad. ¿Realmente celebramos la prevalencia del estado de derecho?