Sergio Arellano/Asesor en Derechos Humanos
@siarellano5
En ocasiones pasadas, hemos tenido la oportunidad de analizar los avances y retrocesos para la promoción, defensa, garantía y protección de los derechos humanos en Querétaro, particularmente a nivel municipal y legislativo. En nuestra localidad, debemos de estar orgullosos de los avances institucionales en la creación de organismos municipales protectores de la dignidad humana tal como sucedió en Querétaro y Amealco.
En la capital, denominado: “Instituto de Derechos Humanos e Inclusión Social” mientras que en la ciudad de la muñeca “lele” se denominó: “Defensoría Municipal de Derechos Humanos”.
Ahora bien, la responsabilidad no concluye con su simple creación, toda vez que es indispensable, la construcción de su esfera procedimental, una propuesta seria y precisa de los protocolos de actuación, seguido de voluntad política para generar programas, política pública y convenios beneficiosos para la población de atención prioritaria.
Desde el inicio de las administraciones en ambas municipalidades, la agenda sigue pendiente en esta materia, las necesidades siguen creciendo y no se distingue un avance significativo por la falta de interés de las personas que dirigen estas causas tan nobles.
Para los que pertenecemos a la sociedad civil organizada, nos resta exigir a los alcaldes y alcaldesas que los organismos existentes cumplan sus funciones y para el caso de no existir, buscar la gestación de estos entes públicos al ser una obligación que se desprende de nuestra Carta Magna.