En el futbol no hay nada nuevo que inventar, ya es una máxima qué si vas por un empate a cero defendiendo a ultranza, normalmente pierdas con algún pequeño error y el domingo, efectivamente, no fue la excepción, caímos derrotados por la mínima diferencia.
Las cosas no van bien, el equipo luce chato al frente, sí ya hemos escuchado muchas veces, que nos falta “un 9”, un “killer del área”, pero lo dicen como si en el pasado inmediato lo hubiéramos tenido y la verdad es que no. El último que hizo diferencia fue “La Pantera” Zuñiga y de eso ya hace un rato.
Al principio, nos “apedrearon el rancho”, hubo un momento que ya no sabíamos que hacer, después bajaron la intensidad, quizá por cansancio. Para el segundo tiempo, seguimos aguantando los embates azules hasta que “el cántaro se rompió” y nos “vacunó” Sepúlveda en el 75’, quien, mostrando su respeto y cariño por estos colores no festejó. En esta ocasión no le entendimos a los cambios de Mora, hizo un todo un galimatías, terminando con tres laterales izquierdos nominales haciendo diferentes funciones, pero ninguna de las sustituciones funcionó.
Ya hemos reconocido aquí, que a Mora, no se le cae tanto el equipo con los movimientos que ordena desde el banquillo, pero al final, lo que importa es el resultado y casi siempre terminan por ser inoperantes. Lo que sí ya se le comienza a caer es “el discurso”, siempre nos habla de que él ve un avance, una evolución y nosotros nos preguntamos si él ve los mismos partidos que… vemos los demás.