Hoy deberíamos estar halando de lo importante que resultó el triunfo contra Mazatlán y comentar que estamos a sólo un punto de no pagar la multa máxima, pero el tema que más nos ocupa es, reprochar el uso que le dieron a unos ilusionados niños que llevaron al Corregidora “vestidos de acarreados” para mandar un mensaje, a todas luces erróneo, “la cabecera norte está ocupada”.
¿En qué cabeza cabe usar a unos inocentes para mandar su recadito? Llevaron a padres e hijos de sus academias al estadio a “apoyar al equipo” y esta gente se lo creyó, porque fueron de buena fe, ya que, para muchos de ellos era su primera experiencia en un partido de futbol de la máxima división; los formaron en interminables filas y poco a poco los fueron introduciendo al inmueble brincándose el protocolo del “Fan ID”, lo cual quiere decir que está en ellos tomar la decisión de implementarlo o no.
Algunas voces defienden el hecho de la invitación, porque los niños se la pasaron muy bien, y si ése hubiera sido el motivo por supuesto que se les aplaude, pero no, sólo los usaron, aunque “de dientes para afuera” digan que no es cierto. A ver, ¿por qué no lo habían hecho antes? ¿Por qué los sentaron específicamente en la cabecera norte? ¿Van a seguir haciéndolo o sólo fue “princesa por un día”?
Cada día alejan más y más al aficionado del equipo y están tronando la plaza y a nadie parece importarle porque no se hace absolutamente nada. Ante tanta torpeza, nos preguntamos, ¿quién los asesora?… ¿Javi Noble o Chava Iglesias?