Lo dijimos hace semanas y hoy lo confirmamos: ¡se vale soñar! Gallos Blancos fue a Torreón y se trajo tres puntos de oro que nos ponen en la pelea directa por el play-in… pero también, y no es poca cosa, nos salvan de la temida multa económica que sustituye al descenso.
El equipo jugó con corazón, con garra y con inteligencia. Sin un delantero nominal, sin un “9” natural, Gallos logró lo que parecía imposible: ganar de visitante. Y ahí estuvo Pablo Barrera, ese jugador que muchos ya veían de salida, demostrando que la experiencia también mete goles. Su tanto fue justo premio a un equipo que creyó que podía empatar y más tarde por conducto de Matías Russo llevarse la victoria al estilo “Gallos Blancos”.
Hoy recibimos al Atlas en casa. No es cualquier partido: puede definir nuestro pase. Por eso, la invitación es clara: que esta noche el Corregidora se pinte de azul y negro. Que la afición responda como lo ha hecho SIEMPRE.
Pero también pedimos prudencia y tolerancia. Nada de caer en provocaciones. Cero violencia. Vamos a demostrar que en Querétaro se puede vivir el fútbol con pasión, sin manchar la camiseta.
Este equipo se lo ha ganado. Jugadores, cuerpo técnico y afición nos hemos mantenido firmes, contra todo. Soñemos juntos. Porque sí, se vale soñar… y cuando el gallinero está unido, nada es imposible. Nos vemos más tarde. ¡Dale Gallos!