Con la irrupción a fines del siglo XV de los mexicas como imperio, estando la zona en los imprecisos límites del Señorío de Jilotepec, al ser conquistado este, la zona del Barrio de la Cruz pasó a formar parte del imperio y, en el lugar, se estableció un puesto de defensa contra el Imperio Tarasco. El pequeño poblado se llamó entonces Iztacchichimeca, aclarando que, en realidad, era el nombre que los aztecas dieron al actual cerro de la Venta y que, por extensión, se le dio también al poblado y al que hoy conocemos como el cerro de la Cruz. La palabra en náhuatl significa “chichimeca blanco” simplemente, no «lugar de chichimecas blancos» ni «tierra blanca de chichimecas», como se ha dicho siempre. No hay correspondencia entre el término y tales significados. Para el año de 1793, se nos describe perfectamente el lugar y sus características por parte de Martínez de Salazar: “El Barrio de la Cruz está situado también al otro lado del río, sobre su orilla sur, en terreno escabroso, compuesto de dos calles solamente, en donde los indios tienen construidas sus pequeñas casas, inmediatas a una peña redonda, desgajada por todas partes y, en la parte superior de ella, hay un plan sobre el cual está construido, a mano, un cerrito de piedras y tierra, como un pináculo donde está colocada una cruz, y hay tradición de que, en tiempos de la gentilidad, este era el fuerte donde se acogían los indios mecos para defenderse de los enemigos y que, por esto mismo, se le llama a la peña Techimacu, que quiere decir peña blanca, fuerte y redonda de los mecos”. Esta es brevemente la historia del Barrio de la Cruz en San Juan del Río.