Pasan los días y en Querétaro lo único que crece es la incertidumbre. No hay noticias, no hay refuerzos, no hay renovaciones. No hay nada. El gallinero está en pausa, pero no por estrategia… sino por falta de claridad.
Pablo Barrera, nuestro capitán, (que quiere quedarse) sigue sin renovar. Lucas “Tití” Rodríguez terminó su préstamo y aunque en Tijuana ya no hay cupo para extranjeros, no se sabe si volverá. ¿Se va? ¿Se queda? ¿Hay interés real?
Y mientras tanto, silencio absoluto. La afición pregunta, comenta, espera… y del otro lado, no hay respuestas. La directiva en total hermetismo, los jugadores tampoco saben nada y esto no es ajedrez. Es fútbol. Y aquí, el que no planea, pierde.
Sobre la supuesta venta del club al fondo de inversión norteamericano tampoco ha habido más información. De este lado, silencio. Pero del otro lado del charco, se habla de que prácticamente ya compraron al Real Valladolid. Eso sí suena fuerte.
Y mientras llega la junta de dueños a finales de mes que es donde supuestamente tendremos luz, aquí seguimos. Esperando que alguien recuerde que en Querétaro, todavía hay un gallo con ganas de cantar. Nos leemos la próxima semana en espera de que por lo menos tengamos ya algo bueno que contar. ¡Dale Gallos!