El pasado 15 de mayo, en conmemoración del Día de la Maestra y el Maestro, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció durante su Conferencia del Pueblo el incremento salarial aplicable a más de 2 millones de docentes en nuestro país, el cual será de 9 por ciento retroactivo al 1 de enero pasado y con un incremento de 1 por ciento a partir de septiembre. Además, se aumentó una semana el periodo vacacional de las y los docentes, se planteó la sustitución del USICAMM y la modificación de la Ley del ISSSTE de 2007.
Con estas acciones concretas, se trata de revertir los agravios realizados por los gobiernos neoliberales durante los últimos 25 años, siendo la bandera de dichos gobiernos la privatización de la educación y la reducción al mínimo de los derechos laborales de los docentes. Por ejemplo, durante el gobierno de Fox un docente percibía 4 mil 582 pesos al mes, con Calderón se percibía 6 mil 709 pesos y con Enrique Peña Nieto, 9 mil 580 pesos. Durante el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador se dio por primera vez un incremento considerable, siendo al inicio de 11 mil 952 pesos y al final de 17 mil 635 pesos. Ahora, con la presidenta Sheinbaum, será de 18 mil 965 pesos.
Es así como, además de redistribuir el presupuesto público en beneficio de los estudiantes por medio de las becas, el Gobierno del segundo piso de la 4T ha decidido seguir caminando de la mano de las y los docentes, mejorando y dignificando sus condiciones laborales, las cuales se vieron agraviadas en las últimas décadas. La presidenta Sheinbaum está llevando a la realidad el ideal de que sin educación no hay transformación.