Tuvimos la oportunidad de asistir a la comida del 75° Aniversario del Club y convivimos gratamente con añejas glorias del Querétaro F.C. ¡Felicidades a los organizadores! Y apenas habían pasado tres días, cuando recibimos el gran regalo, “la supuesta venta” se concretó, durante el medio día del viernes 11 se soltó la noticia de que Mark Spiegel había depositado la carretada de dólares y que ya había nuevo dueño. Se habla de una cifra estratosférica para el futbol mexicano y más tratándose de sólo la franquicia, ya que no le dejaron ni a “los jardineros”, sólo a préstamo, jugadores de medio pelo con contrato y otros sin él.
El equipo no cuenta con activos tangibles, pues el estadio y CEGAR pertenecen al Gobierno de Qro. y aun así se pagó lo que se pagó, tenemos sentimientos encontrados, uno de tristeza, porque seguramente el descenso seguirá cancelado y el segundo de alegría, porque aparte de la franquicia, compró otros intangibles, la marca, la plaza y su afición, lo cual nos habla de que, por fin, llegó un mesías que nos valoró.
En cuanto al resultado del partido en la frontera, se puede decir que era una “derrota presupuestada”, sin embargo, no sabemos bien a bien, si Tijuana no camina (es la fecha uno) o “el candado” funcionó. Parece que nos salió barato el 1-0, gol que se lo achacamos más a la flojera de Venegas (17) que no cerró para evitar el centro que al mismo Mendoza (2) que anotó en propia puerta. El que no cambia ni un ápice, el Mr. Mora, sigue con su… choro mareador.