En la ciencia también se cuecen habas, en el entendido de que esta es un método creado para encontrar explicaciones irrefutables sobre la realidad, pero somos los humanos, -entidades altamente falibles y emocionales-, quienes conducen y aplican los principios de tan estricto método.
Y es ahora el círculo científico, en particular el de los astrónomos, quienes se hallan muy inquietos ante la aproximación de un objeto interestelar hacia el centro de nuestro Sistema Solar, bautizado como 3IAtlas.
En el año 2017 la visita de otro objeto interestelar, conocido como Omuamua, confrontó a los astrónomos por ser muy extraño en su forma y comportamiento: era inexplicablemente alargado, (imposible para un asteroide o cometa comunes), y mostraba una atípica aceleración en su alejamiento del Sol, lo que llevó a académicos de renombre como Avi Loeb, de la Universidad de Harvard, a plantear que el controvertido camote volador en realidad era un objeto artificial, por lo que la comunidad científica se le echó encima.
Loeb propone lo mismo acerca del nuevo visitante, 3I Atlas, dada su extrema velocidad y por su extraña cauda y composición.
Así la grilla en el ámbito científico, imagínese cómo sería esta en el ámbito populista patriotero. Las opiniones serían del tipo de:
Los objetos interestelares también tienen derechos, como transitar libremente por el espacio.
Muera la mafia interplanetaria.
Respeto a la naturaleza y diversidad de los cuerpos celestes.
Respeto a la autodeterminación de las galaxias.
No a la gentrificación del Sistema Solar.
Dada la venerable antigüedad de 3IAtlas, (7mil millones de años), otórguesele su credencial del INAPLAN(etario).
Dios nos libre.
Eso nos faltaba…
Querétaro se caracteriza por tener múltiples lugares históricos e icónicos, y los Arcos de Querétaro, también conocidos como el Acueducto, es uno de ellos. Conín, no te me ofendas, pero ahorita tú te la estás llevando tranquila, porque los accidentes en la Cuesta China se han vuelto tan normales que ya no son noticia ni sorprenden a nadie.
Hace muchos ayeres, los Arcos se ubicaban a las afueras de lo que solía ser Querétaro capital, y en esos momentos nadie se imaginaba que dicha construcción se convertiría en el paso diario para buena parte de los queretanos, bueno, para ser más claros, los avecindados queretanos, porque de los queretanos de cepa ya existen muy pocos, y cuando me topo con alguno, le sacó foto como a pieza valiosa de museo.
Cuando vi los Arcos por primera vez me quedé perpleja, pero cuando me narraron la historia de su construcción, simplemente los amé. Estas rocotas son un símbolo de amor y belleza. Su historia se remonta al siglo XVIII, cuando específicamente fueron ordenados y financiados por Don Juan Antonio de Urrutia y Arana, Marqués de la Villa del Villar del Águila quien, cuenta la romántica leyenda, los construyó porque procedió a enamorarse de Sor Marcela, una joven monja capuchina, (no precisamente del Starbucks), y que al no poder corresponderle al Marqués con su “amortz”, de puros hábitos y casual, le pidió construir un acueducto que llevara agua limpia a la ciudad como símbolo de su amor platónico. ¡Caramba! Creo que tengo que aprenderle a la monjita, ya que no he logrado que mi marido me compre un centro de lavado de ropa decente. Si gustan conocer mejor la historia, pueden venir a Querétaro (de entrada, por salida, claro), para que se las cuenten con lujo de detalle.
Volviendo al tema y al 2025, los Arcos han dejado de ser noticia emblemática y romántica, pasando a convertirse en noticia dramática, con accidentes automovilísticos frecuentes y con consecuencias fatales. ¿Qué, los recién llegados y avecindados en Querétaro no entienden que Calzada de los Arcos, -ni ninguna otra vía-, no son pista de carreras? ¿Qué? ¿En esta vida naces, creces, bebes, manejas y mueres o matas a alguien?
Desde el cielo el Marqués y Sor Marce han de estar tan enojados con todo lo que la gente le hace a sus Arcos (grafitearlo, chocarlos y hasta pipisearlos), seguramente diciendo: solamente falta que a nuestro hermoso Acueducto le caiga un rayo, ¡y zaz!, que les cae uno el lunes pasado. Afortunadamente no les afectó gran cosa, eso confirma que lo que se construye con amor, nada lo derriba.
Le esperamos hoy miércoles a las 9:00 de la noche en la KJeta por el Canal 10 de RTQ en señal abierta y de cable, y por streaming en rtq.mx. También le recordamos que tenemos una cita la próxima semana aquí…para echarnos otro caldito.