En los primeros meses del año de 1951, cuando la Avenida Juárez estaba empedrada y tenía una multitud de frondosos árboles que sombreaban la cantera de sus aceras, en una sencilla ceremonia, se inauguró, en el Salón de Cabildos de la Presidencia Municipal, la primera escuela secundaria en San Juan del Río.
Recibió, entonces, el nombre de Secundaria por Cooperación Octavio S. Mondragón, ya que era el nombre del gobernador del estado en ese tiempo y, en el mismo lugar, comenzó a funcionar con 14 alumnos, un director y media docena de profesores voluntarios, algunos de ellos improvisados.
Aquellos modestos principios fueron la culminación del trabajo que se echó a cuestas un médico que había llegado a este lugar y que lo quiso hacer como una especie de servicio social: don Guillermo M. Rojas.
Al año siguiente, fue necesario alquilar una casa en los terrenos que ocupaba la Casa Chavarría para dar cabida a los alumnos de nuevo ingreso y a futuras generaciones. Muy difíciles fueron aquellos primeros años, pues, si bien el número de alumnos que se inscribían iba en aumento, el porcentaje de deserciones era inestable y los recursos económicos, muy pocos, ya que no había ningún apoyo gubernamental y solamente se contaba con el apoyo de los padres de familia y un patronato que hizo las gestiones correspondientes hasta conseguir el reconocimiento de la secretaría de educación pública, cambiando, en ese momento, el nombre por Escuela Secundaria Antonio Caso, sugerencia que fue dada por el profesor Francisco Monroy.
En ese tiempo, el primer director fue el maestro Francisco Pérez, que solo desempeñó el cargo unos cuantos meses y le sucedió la profesora María del Carmen Alcocer. El tercer director fue el maestro Arístides Muñoz Rumbo, quien logró encauzar definitivamente la marcha de la institución.
Para el año de 1956, los alumnos no llegaban a 70 y, entre los alumnos egresados ese año, solamente figuraba una mujer. Después de una visita a las escuelas primarias y de convencer a varios alumnos, el ciclo escolar 1957 inició con 176 alumnos.
Después de aquello, la marcha de la secundaria siempre fue creciendo y, ya para 1960, se inició la construcción de un plantel que cubriera las exigencias de un centro docente como era la Secundaria Antonio Caso, por lo que se construyó, en la esquina de Zaragoza y Cuauhtémoc, un edificio que fue inaugurado en 1961 para, posteriormente, conseguir un terreno con una superficie de mil 200 metros cuadrados, en donde se comenzó a impartir clases a mil 700 alumnos divididos en tres turnos, que es el actual edificio ubicado en la calle de 5 de Mayo.
El agradecimiento permanente será para el doctor Guillermo M. Rojas por la idea y el trabajo para crear la Escuela Secundaria Antonio Caso.