Siempre hay algo que aprender y los millenials me enseñaron un término que corresponde al siglo XXI: FOMO.
Según mis hijas y Google, FOMO significa “Fear Of Missing Out”, y es el sentimiento de ansiedad que surge al creer que otras personas están viviendo experiencias más placenteras o importantes de las que uno mismo está participando.
Y no es que me quiera sentir joven, pero llevo un mes experimentando FOMO. Septiembre fue un mes en que los Gallos Blancos recibieron a Rayados y Tigres. En teoría los 2 equipos más valiosos de la Liga Mx visitaron Querétaro y entre viajes, visitas familiares y trabajo no pude asistir a los partidos.
Por si esto no fuera poco, estoy inscrito en el sorteo para la compra de boletos de la Copa del Mundo 2026 y desde el 28 de Septiembre FIFA debería de haberme avisado cuando podré acceder a la web a comprarlos. Y hasta ahora no hay un mail que me alegre el día y que haga sufrir a mi tarjeta de crédito.
Tengo el consuelo de que, respecto a los partidos, no vino Sergio Ramos a Querétaro. Y respecto a los boletos, aún no sé de alguien que haya recibido el correo de FIFA.
Aquí el tema a resaltar es que un cuarentón está percibiendo un sentimiento que no existía en el Siglo XX. Los pubertos de mi generación no sabían que era el FOMO. Aún no se inventaba. Eso quiere decir que hay en mí un gen millenial, que se equivocan los chavos que ven mis canas y me dicen señor. Y porque YOLO, les dejo FYI esta juvenil columna.