Al casi regalar el primer tiempo, con un cuadro sin llegada, se sufrió durante esos primeros 45 minutos. Con Carcelen (55), Bogarín (28) y Rodríguez (10) totalmente desubicados entregando, literalmente, la media cancha, lo cual aprovechó el cuadro camotero para irse al descanso con un gol a su favor.
Para el segundo lapso hubo ajustes, con cambios que movieron posiciones, al salir Carcelen (55) se retrasó a Bogarín (28) a la media de contención junto con Zapata (16) y Perlaza (26) por Venegas (17) que había sido amonestado y no queríamos quedarnos con 10 otra vez; sin embargo, el movimiento que consideramos acomodó las fichas fue cuando, por la lesión de Pérez (19), entró Barrera (8) que cubrió la parcela derecha al ataque; pero los que se llevaron la tarde fue la mancuerna de, Perlaza (26) que mandó dos excelentes centros y Ávila (31) que los convirtió en goles de gran manufactura; lo cual nos dio la tranquilidad necesaria para sobrellevar el partido y en la parte final, al minuto 76, Rodríguez (10) le puso el último “clavo al ataúd” del equipo poblano y así, quedarnos con los tres puntos.
Con 11 unidades salimos, por fin, del penúltimo lugar, para colocarnos en el 14°, permitiéndonos soñar con el “play in”, porque estamos a sólo dos puntitos del décimo lugar, y si analizamos nuestro futuro, nos quedan, para el cierre del torneo, tres equipos “de nuestro peso”, Santos, Mazatlán y Juárez.
En los cocientes, aún permanece el fantasma del antepenúltimo lugar que… todavía paga multa.