La igualdad entre los individuos, o debo decir, la escandalosa desigualdad histórica-, ha sido tema de obsesión milenaria y, en pleno siglo XXI sigue siendo tema de debate con todo y el relativamente reciente surgimiento de la clase media y la amenaza de su desaparición en no pocas regiones.
Los regímenes monárquicos se caracterizaron por la concentración de la riqueza por razones de linaje y mantenida así por la fuerza. El surgimiento del capitalismo se dio de manera espontánea, sin la base de planteamientos éticos o morales, simplemente como resultado del avance de tecnologías derivadas de descubrimientos científicos y la inventiva para la producción en masa, el libre mercado que se convierte en la ley de la selva, en el reino del más fuerte, y toda legislación sobre el capitalismo es sólo un intento de domarlo y no necesariamente de regularlo efectivamente.
Pero el planteamiento más serio y científico para alcanzar tal meta, el marxista, en la realidad es inviable y sólo dio pie al surgimiento de regímenes totalitarios, dictaduras que falsamente lo abanderan, -como las que padece actualmente buena parte de Latinoamérica-, con clases gobernantes enriquecidas en el saqueo inmisericorde y pueblos empobrecidos.
Pero, independientemente de todo lo anterior la pregunta persiste: ¿somos iguales o deberíamos serlo?
La respuesta está dada desde hace tiempo: debemos ser iguales en las libertades y los derechos. Respecto a idiosincrasias, cultura, capacidades y aspiraciones individuales, la naturaleza humana dicta otra cosa. Ningún poder cambiará eso.
Arnaque française (Estafa Francesa)
Je n’arrive pas à y croire (no lo puedo creer). Vi la noticia de que el 19 de octubre, en apenas siete minutos, varios ladrones ejecutaron un plan “de película” para atracar una de las salas del Museo de Louvre en París, de donde se llevaron joyas, collares y otros objetos históricos. Inmediatamente me imaginé a George Clooney, Brad Pitt, Matt Damon, Andy García, Casey Affleck y a Julia Roberts en la película del año 2001, “La Gran Estafa”, en la que la trama del asalto se lleva a cabo en Las Vegas.
He de ser sincera. Cuando vi esta película tuve varias apreciaciones y críticas (vengo de familia de cineastas, lo que me lleva a tener algo de experiencia al respecto), comenzando por el reparto y las actuaciones, las cuales me parecieron impecables. La secuencia estuvo muy bien llevada, pero la historia ¡mmmm!, tengo que decirles que es un gran fusil.
Verán: la primera versión sobre este tema de “despelucar” un casino en “La capital del entretenimiento mundial”, “La capital del pecado”, “La capital de las segundas oportunidades”, o “La capital mundial del matrimonio”, como le quieran llamar, fue la película Cinco Nacos Asaltan las Vegas, de 1987, con las geniales actuaciones de Luis de Alba, Lalo el Mimo, Guillermo Rivas, Sergio Corona, Sergio Ramos y Alejandra Meyer, lo que confirma que aquel es un fusil, ya que en temas de asaltos los mexicanos llevamos la delantera.
Volviendo al robo de Louvre, y haciéndole un poco al inspector Jacques Clouseau, analizando todas las pistas, modus operandi, la rapidez con la que lo hicieron y habiendo huido dejado atrás sus equipos junto con la corona de la emperatriz Eugenia, que ya llevaban en la mano, hecha de mil 354 diamantes y 56 esmeraldas y que actualmente está siendo examinada para obtener más pistas, puedo suponer que los ladrones eran de Iztapalapa y que migraron hasta París en busca de nuevas oportunidades.
¿Por qué puedo asegurar esto? Porque Clara Brugada, en su tiempo como delegada, dejó más pobre y sin oportunidades a tal demarcación, y un pobre no puede robar a otro pobre. Hoy, como jefa de gobierno, tiene a toda la CDMX sumergida en la crisis y la gente está desesperada por salir de ahí a donde sea. Lo que me hace sospechar el por qué del aumento en los robos a museos en París. El mes pasado ladrones irrumpieron en el Museo de Historia Natural de París y ahora Louvre, situación que ya le cuestionaron al presidente Emmanuel Macron sobre el aumento en la inseguridad en esa ciudad.
Pero siguiendo con mi investigación, como aprendiz de detective me pregunté: ¿por qué podrían ser mexicanos iztapalapeños los que están migrando y robando en París? Mi respuesta: pues porque a Estados Unidos no entran, Trump les quitó las visas a las ratas, incluidas las de alto perfil político, por lo que asaltar Las Vegas sería imposible, así que París es una buena opción para el negocio, sólo que tendrán que aprender a decir: “Vous le savez déjà, mon peuple”, (ya se la saben, mi gente), para que los “franchutes” les puedan entender.
Le esperamos hoy miércoles a las 9:00 de la noche en la KJeta por el Canal 10 de RTQ en señal abierta y de cable, y por streaming en rtq.mx. También le recordamos que tenemos una cita la próxima semana aquí…para echarnos otro caldito.