Después de una actuación épica, jugando con “el chuchillo entre los dientes” y defendiendo a morir nuestra portería para ganarle al renombrado “Rebaño Sagrado” por la mínima diferencia nos llegamos a creer que teníamos “con qué” para alcanzar el mediocre “play in”, nos dejamos llevar por “el choro mareador” del Mr. Mora que se cansó de decirnos que con los “equipos de nuestro peso” no tendríamos problema para recuperar terreno y fuimos a Torreón muy confiados de traernos los, tan valiosos, tres puntos, pero… “cachetada de realidad”, el cuadro de La Laguna nos ubicó y nos puso “un estate quieto” para dejarnos prácticamente fuera de cualquier posibilidad de clasificar y más coraje da cuando ves que Santos con justos 17 puntos se colocó en el 10.° lugar de la tabla general.
Ya lo hemos dicho muchas veces aquí, ver en la alineación a Mendoza (2) nos da esa sensación incómoda en el estómago y se nos viene la premonición de otra derrota y nuevamente no nos equivocamos, el primer gol en nuestra portería se originó desde la lateral derecha, porque le ganaron la carrera y permitió el centro. También hemos señalado que Homenchenko (6) no es defensa central, es un jugador con mucho futuro y seguramente va para ídolo local, pero no en esa posición, le acreditamos el segundo gol, porque “fildeó” mal la pelota y la dejó botar. Nos regresamos muy tristes y ya pensando en el próximo torneo, ¿cómo será sin Mora?
Sigue Mazatlán, a cinco puntos en los cocientes, la pregunta que nos ocupa… ¿será de nuestro peso?