El pasado día 6 de noviembre, celebramos el Día del Organista, una profesión poco conocida en la actualidad, pero, sobre todo, poco comprendida porque se desconoce mucho de un gran instrumento para la música que es el órgano.
Los órganos, según se sabe, se originaron en la antigua Grecia a partir del ‘hydraulis’, un instrumento inventado por Ctesibio de Alejandría en el siglo III a.C. que usaba la presión del agua para generar aire y, por lógica, el sonido correspondiente. En la Iglesia católica, el órgano tubular ha tenido un carácter preponderantemente litúrgico con la característica de ser el instrumento por excelencia para acompañar toda la celebración sacramental. La constitución ‘Sacrosanctum Concilium’ y la posterior instrucción ‘Musicam Sacram’ (1967) lo designaron como el instrumento musical por excelencia de la Iglesia latina, es decir, el instrumento que, siempre, debe de estar presente en las actividades de la iglesia.
San Juan del Río es de los pocos lugares en el estado de Querétaro que posee un órgano tubular y que se encuentra ubicado en el Santuario Diocesano de Nuestra Señora de Guadalupe, mismo que fue estrenado en el año de 1906, siendo de fabricación alemana. Dicho instrumento, hoy en día, se encuentra en excelentes condiciones y se ha conservado gracias al mantenimiento que se le ha dado, sobre todo, de manera reciente.
Por lo regular, el órgano pasa desapercibido por su ubicación, ya que se encuentra instalado en el coro del referido templo, sin embargo, el escucharlo, hace que cumpla su función litúrgica, que es la de elevar el espíritu a la contemplación de Dios mediante la interpretación de la música que alaba al Creador. Si bien es cierto que es un órgano pequeño el que poseemos los sanjuanenses, tiene un excelente sonido, inclusive, digno de una catedral, ya que posee un manual, un pedal y cinco registros.
Hace algún tiempo, a iniciativa del que esto escribe, surgió la idea junto con el padre Guillermo Muñiz Vargas de grabar un disco de música de órgano, toda vez que, desde el año 2003, habíamos iniciado una temporada de conciertos cada mes de junio con motivo de las fiestas patronales, en dichos conciertos, tuvimos la presencia de destacados organistas como el maestro Felipe Ramírez, quien fue organista emérito de la Catedral de México; el maestro Guillermo Sánchez, quien fue, por muchos años, organista de la Basílica de Guadalupe y los maestros del Conservatorio de Música de Querétaro, entre ellos, destaco al maestro José Francisco Álvarez. Este proyecto se consolidó en el año 2014, haciendo una excelente producción discográfica y, más recientemente, en el año 2024, con el compositor y organista Juan Carlos Malagón Hurtado, hemos realizado otra producción con motivo de los 75 años de la coronación de la Virgen de Guadalupe como reina de San Juan del Río.