La nueva historia queretana se empieza a escribir con letras doradas. Se ve bonita, arranca bien y no es casualidad. Que hasta la Selección Nacional venga a la Corregidora no pasa todos los días; en febrero el Tri enfrentará a Islandia en Querétaro y eso dice mucho.
Y mientras eso se nota afuera, adentro del club también están pasando cosas. El nuevo Gallos va en serio y, ahora que este torneo ya es completamente responsabilidad de los nuevos dueños, se trabaja más de lo que se habla. Tanto que Esteban González llegó la semana pasada directo a entrenar y a conocer al plantel, antier se presentó con la prensa y se regresó a chambear. Sin discursos inflados ni promesas imposibles. Viene de hacer historia en Chile, dejando un cuento de hadas para tratar de encantar esta historia que muchas veces ha sido de terror. Se le ve serio, convencido y con los pies en la tierra. No habló de milagros, habló de trabajo.
La directiva también está haciendo su parte, reforzando donde se necesita, trayendo jugadores con talento y con métricas que indican que tienen todo para triunfar. Aquí ya no se decide por corazonadas ni por representantes. Hay método. Y por si todavía faltaba un motivo para volver, el primer partido de local será contra el ex hermano, los Xolos de Tijuana. Ese no nos lo podemos perder. Toca volver al estadio, comprar el Bono Gallo y gritar juntos: Dale Gallos.