Emprender no es fácil. Detrás de cada negocio local hay horas de trabajo, incertidumbre y una decisión valiente: apostar por un sueño propio. Por eso, cuando una política pública logra acompañar ese esfuerzo con resultados concretos, vale la pena contarlo.
Esta semana, en Corregidora, hicimos entrega de equipamiento a Dayanna Miguel Arizmendi, emprendedora queretana y creadora de Frowi, un negocio dedicado a la elaboración de postres. No fue un acto simbólico: fue parte de la convocatoria Capital Semilla Coppel Emprende, un programa diseñado para fortalecer negocios que ya están en marcha y que necesitan un empujón para crecer.
Este modelo tiene algo muy valioso: no se limita a entregar apoyos, sino que apuesta por la capacitación, la formalidad y el acompañamiento. Para acceder, las y los emprendedores deben prepararse, capacitarse y demostrar su compromiso. Eso genera corresponsabilidad y mejores resultados.
En 2026, este esquema permitirá beneficiar a 101 emprendedores en todo el estado, con apoyos en especie de hasta 8 mil pesos, enfocados en fortalecer su capacidad productiva. Son recursos bien dirigidos, que se traducen en más ingresos, empleos y estabilidad para las familias.
Desde el gobierno estatal tenemos claro que apoyar a quienes emprenden es apostar por la economía local, por la dignidad del trabajo y por un Querétaro con oportunidades. Cuando el apoyo llega a tiempo y con rumbo, los resultados se notan.
Porque en Querétaro, emprender sí vale la pena… y acompañar también.