El día de ayer se realizó una de las tradiciones más antiguas de la ciudad de San Juan del Río, que fue el rezó de los 33 credos delante de la venerada y querida imagen de Jesusito de la Portería, imagen que según la tradición se plasmo en la pared de la portería del antiguo convento – hospital de San Juan de Dios en el mes de marzo de 1731. Esta venerada imagen es una de las que se tienen mayor devoción ya que son constantes las visitas que se tiene al templo, como recientemente sucedió con una peregrinación que partió de diversos puntos de la Diócesis de Querétaro y en donde participaron más de 3000 personas.
El rezo de los 33 credos es una devoción que se realiza el primer viernes del mes de marzo y que consiste en meditar treinta y tres momentos de la vida de Jesucristo y en cada una de esas reflexiones se recita el credo. Esta devoción, según lo que se ha investigado en el Estado, surge en el templo de San Agustín en la ciudad de Santiago de Querétaro, derivando de un milagro en la imagen del Cristo de la Portada del referido templo, que según cuentan las crónicas, en un determinado momento en el siglo XVIII, se ilumino durante algunos días, tanto cuando había sol como en las noches, derivado de este portento se empezó la devoción del rezo de los 33 credos y las celebraciones al “Cristo de la Portada”.
Así las cosas, esta devoción pasó al Templo de Jesusito de la Portería y se desarrolló desde finales del siglo XVIII y durante todo el siglo XIX, desafortunadamente las situaciones revolucionarias del siglo XX y las persecuciones religiosas causaron un detrimento en la devoción, y fue hasta los años sesenta del siglo pasado cuando se recupera esta devoción, gracias a la labor del presbítero José Guadalupe Leal Rodríguez, quien fue rector del referido templo y que gracias a él se vuelve a recuperar esta devoción de cada viernes primero de marzo.
Por mucho tiempo era tan grande la devoción, que numerosos fieles venían desde lugares remotos a visitar la venerada imagen de Jesusito de la Portería, incluso llegaban a venir caminando de lugares tan lejanos como Amealco o de Tequisquiapan con la finalidad de cumplir la devoción; y siempre a las afueras del templo se establecía una verbena popular con este motivo que hacía que incluso muchos dejaran la abstinencia del viernes de cuaresma.
En algún momento todavía me tocó ver y conocer a personas que venían desde Tequisquiapan a visitar a Jesusito de la Portería y sobre todo que llegaban en la tarde – noche del día de la visita. Era verdaderamente una romería la que se formaba en las inmediaciones del ex convento de San Juan de Dios.
Vale la pena recordar la coincidencia de que la imagen se apareció en un mes de marzo de 1731, es decir en el mismo mes que ahora recordamos la devoción de los 33 credos, un recuerdo que aumenta la fe de los sanjuanenses y de los queretanos y de todos los que visitan este lugar.