Ser aficionado de Gallos no es para cualquiera. Aquí no se viene a lo fácil. Aquí se viene a creer. La derrota ante América volvió a doler, porque el queretano siempre quiere ver a su equipo competirle a cualquiera. Pero también hay que decirlo como es: hoy el momento deportivo de Gallos es complicado. La tabla no miente y, si uno revisa con calma, en varias categorías del club el panorama es difícil.
Eso genera desesperación y es normal. Pero en medio de todo eso ya hay quienes piden la cabeza del Chino González. Ahí vale la pena poner las cosas en contexto. Al Chino lo trajeron a dirigir un equipo construido bajo un modelo innovador, con análisis, datos y tecnología para definir perfiles.
Y aun así, por momentos, este Querétaro compite y deja ver una idea. Eso también cuenta. Además, fuera de la cancha hay señales importantes. La llegada de nuevos inversionistas refuerza la idea de que el proyecto está pensado a futuro, con visión, paciencia y una estructura para crecer de fondo. ¡Bienvenido Bertram Capital!
Tal vez lo más justo sea permitir que el proceso camine. Que el Chino tenga la oportunidad de dirigir un plantel que él mismo pueda construir. Ahí sí se podría evaluar hacia dónde puede llegar este proyecto.
Así que sí, hay que exigir. Pero también hay que tener paciencia y no dejar de creer. Porque el que es Gallo de verdad entiende que hay batallas que no se ganan de inmediato, sino peleándolas hasta el final. ¡Dale Gallos!