¿Qué medicamentos no deben utilizarse en personas con COVID-19?
La Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma México (UNAM) emitió un listado de medicamentos que las personas que se han contagiado de COVID-19, deben evitar consumir para evitar riesgos de toxicidad o mayores complicaciones.
Antibióticos de ningún tipo: Evita el consumo de Azitromicina, levofloxacina, ceftriaxona, ivermectina, hidroxicloroquina.
Antivirales que no tienen efectos contra el virus causante de la COVID-19: Oseltamivir, amantadina, rimantadina, aciclovir.
Además, debes evitar consumir medicamentos esteroides en los primeros 5 días de la enfermedad, tales como: cortisona, dexametasona.
Anticoagulantes sin supervisión médica: Aspirina, heparina, enoxaparina, clopidogrel.
La Facultad de Medicina de la UNAM recordó a los pacientes que toman medicamentos controlados, y hayan enfermado de COVID-19, que pueden seguir consumiendo sus dosis bajo supervisión médica.
Además, estas son las prácticas y medicamentos que no se recomiendan utilizar contra este virus:
- Terapia con células madre
- Dióxido de cloro
- Ivermectina
- Nitazoxamida
- Azitromizina
- Ozeltamivir
- Hidroxicloroquina
- Tocilizumab
Si me enfermé de COVID, ¿cuándo me puedo vacunar?
Por su parte, la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia Coronavirus, dio a conocer que una vez que desaparecen las molestias por COVID-19, las personas se pueden aplicar la vacuna.
Puede ser la primera, segunda dosis o incluso la dosis de refuerzo y detalló que no hay un ‘lapso rígido’ que se tenga que cumplir, de modo que esperar a que pasen 30, 60 o 90 días no es de utilidad.
Indicó que en el caso de las personas que se contagiaron y presentan esquema completo de vacunación, deben aplicarse el refuerzo de la vacuna contra la influenza, pues mejorará su estado inmunológico.
Debido a la variante ómicron, se prevé una cantidad importante de contagios en las siguientes semanas. Gracias a la vacunación durante la cuarta ola de SARS-CoV-2, es que no se presenta “una situación mucho más comprometida en la demanda hospitalaria y con un incremento significativo, ya ahora, en la mortalidad”.
Con información de: Excélsior