Si te consideras amante de los tacos callejeros hay un dato que debes saber. La famosa salsa “guacamole” algunas veces es falsa
Redacción
El guacamoleque hay en la mayoría de los puestos de tacos realmente no lleva aguacate. Diversas taquerías ofrecen esta mezcla que se confunde con un guacamole ligero por su textura y sabor.
La realidad es que esta salsa es espesa gracias al aceite y al chile jalapeño.
Pero el verdadero protagonista es la calabaza, que le aporta el famoso color verde radioactivo que va bien con tacos al pastor, de bistec o longaniza.
Pon a hervir agua en una olla. Una vez que burbujee, agrega la calabaza partida en cubos y los tomates.
Cocina los ingredientes durante 5 minutos a fuego alto, tira el agua y reserva los vegetales.
Pon a calentar una sartén y agrega el aceite vegetal. Añade los chiles jalapeños cortados por la mitad y asegúrate de que estén completamente fritos. Puedes ayudarte con una palita de madera. Retira y reserva los chiles y el aceite sobrante.
Coloca las calabazas, los tomates, los dientes de ajo, la sal, el cilantro, la cebolla, los chiles jalapeños y el aceite en la licuadora. Licúa durante dos minutos y sirve.
Ahora ya lo sabes ¡Alerta tus papilas gustativas y aprende a diferenciar un verdadero guacamole de una deliciosa salsa de calabaza!