La historia no se movió en la edición LX del Super Bowl. Los New England Patriots dejaron escapar la oportunidad de convertirse en el máximo ganador en solitario del trofeo Vince Lombardi tras caer frente a los Seattle Seahawks.
Con la derrota, la franquicia de New England se mantiene con seis títulos, los mismos que los Pittsburgh Steelers, con quienes comparte la cima histórica de la NFL.
El llamado Super Bowl LX representaba más que un campeonato: estaba en disputa la supremacía absoluta. Un séptimo anillo habría colocado a los Patriots en solitario como la franquicia más exitosa en la historia del campeonato.
Sin embargo, el triunfo fue para Seattle, que frustró la posibilidad de que New England rompiera el empate que mantiene desde hace años con Pittsburgh.
Los Patriots construyeron su legado en las ediciones 2002, 2004, 2005, 2015, 2017 y 2019, consolidando una de las dinastías más dominantes del siglo XXI.
Por su parte, Pittsburgh marcó época en 1975, 1976, 1979 y 1980, y volvió a coronarse en 2006 y 2009, sosteniendo durante décadas el estándar de excelencia en la liga.
Hoy, ambos equipos continúan comparando vitrinas: seis trofeos cada uno y una rivalidad estadística que sigue abierta.
El debate permanece vigente: ¿quién será el primero en llegar al séptimo campeonato? La edición LX pudo redefinir la tabla histórica, pero el empate persiste.