El 80 por ciento de la población vive bajo cielos nocturnos altamente contaminadospor luces artificiales que afectan su salud. Estamos expuestos a la contaminación lumínica.
Además de la contaminación atmosférica y de la acústica, las ciudades empiezan a padecer de la contaminación lumínica.
Ésta es generada por las emisiones de luz que provienen de fuentes artificiales con una alta intensidad que no sólo se encuentra en las calles por el alumbrado público o en los anuncios espectaculares, sino lo tenemos a nuestro alcance inmediato a través de las pantallas.
Las luces artificiales, durante la noche, son un elemento que perturba los ciclos naturales de luz y oscuridad a los cuales está adaptada la biodiversidad.
Actualmente el brillo del cielo nocturno crece a una tasa del 10% anual, es decir, la oscuridad de la noche disminuye cada vez más.
En las ciudades más grandes, es común observar anuncios espectaculares de led con fondos blancos o de colores muy brillantes que incluso pueden provocar accidentes.
La exposición, durante la noche, a fuentes de luz intensa inhibe la secreción de melatonina, una hormona que se encarga de regular el ciclo sueño-vigilia.
Una variante de esta contaminación lumínica es la que generan las pantallas de los televisores, las computadoras y, sobre todo, los celulares.
Los sistemas de iluminación a gran escala permiten a la humanidad llevar luz a todos los rincones del planeta.
Si bien, los sistemas de alumbrado público de las ciudades dan seguridad en las calles y disminuyen los índices delictivos; el exceso de luz trae consecuencias a la salud.
Los sistemas de alumbrado público, a nivel nacional, tienen una cobertura del 78.96 por ciento en las cabeceras municipales y del 56.73 por ciento en el resto de los territorios municipales.
La melatonina
Si una persona no segrega o secreta muy poca melatonina, se puede prever que tendrá insomnio, pues esta hormona permite conciliar el sueño.
La melatonina frena, de alguna manera, la actividad neuronal general, lo cual da lugar a la reestructuración de los circuitos cerebrales que posibilitan el sueño.
Las luces artificiales, la mayoría de led, son fuente de luz azul y tienen un fuerte efecto en la suspensión de la producción de melatonina.