La tecnología ha facilitado muchas tareas cotidianas, pero también ha abierto la puerta a nuevas amenazas, especialmente para los adultos mayores.
En el Estado de México, el robo de datos personales a personas mayores es un problema creciente que pone en riesgo no solo su patrimonio, sino también su bienestar emocional.
Según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública, el 28% de las personas mayores de 60 años reportó haber sido víctima de algún fraude digital o intento de robo de identidad en los últimos 12 meses.
Los ciberdelincuentes aprovechan la falta de conocimiento tecnológico y la confianza para engañar mediante llamadas telefónicas, mensajes de texto, correos electrónicos falsos o redes sociales.
Los adultos mayores suelen ser víctimas de suplantación de identidad, fraudes en operaciones bancarias y robo de datos sensibles como CURP, número de seguridad social o datos de tarjetas de crédito.
Síntomas de alerta que deben prenderse en rojo:
Reciben llamadas insistentes o mensajes urgentes solicitando datos personales.
Notan cargos no reconocidos en sus cuentas bancarias.
Reciben enlaces o archivos de fuentes desconocidas.
Sienten confusión o temor al usar su celular o computadora.
Sin protección y sin información adecuada, las pérdidas económicas pueden ser devastadoras para estas personas que dependen muchas veces de una pensión fija o ahorros limitados.