Las intensas precipitaciones registradas el martes 2 de septiembre provocaron afectaciones en varios puntos del Estado de México.
Ante ello, la gobernadora Delfina Gómez Álvarez coordinó un despliegue inmediato de apoyo en ocho municipios, con el respaldo de la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM) y el Grupo Tláloc, que activaron brigadas y equipos de bombeo para reducir encharcamientos y restablecer la circulación vehicular.
Municipios atendidos con prioridad
Las acciones se concentraron en La Paz, Ecatepec, Tultitlán, Cuautitlán Izcalli, Nezahualcóyotl, Atlacomulco, San Felipe del Progreso y Tenancingo, donde cuadrillas realizaron desazolves, destape de coladeras, retiro de basura y bombeo en zonas críticas.
En La Paz, se trabajó en pozos de visita y bocas de tormenta, además de limpieza en la carretera México–Texcoco.
En Ecatepec, la Vía Morelos requirió dos intervenciones: a las 18:15 horas se logró normalizar el tránsito en la colonia Benito Juárez, y horas más tarde se repitió la operación en la misma vialidad con equipo de presión–succión.
También se atendieron colonias como Cerro Gordo y Jardines de Morelos.
Acciones específicas en cada localidad
En Tultitlán, a la altura del Asta Bandera, se instaló un equipo de bombeo Thompson para agilizar la circulación.
En Cuautitlán Izcalli, en la Unidad Habitacional Niños Héroes, se colocaron dos bombas para desalojar el agua proveniente de la presa El Ángulo.
En Nezahualcóyotl, la colonia Vicente Villada fue intervenida con maniobras de sondeo de red, retiro de basura y levantamiento de tapas de pozos.
En el Valle de Toluca, Grupo Tláloc apoyó en la colonia Isidro Fabela y en el Circuito Vial Dr. Jorge Jiménez Cantú de Atlacomulco, donde se trabajó para evitar que el agua dañara viviendas y vialidades.
En San Felipe del Progreso, se colocaron bombas en casas con riesgo de colapso, mientras que en Tenancingo se desplegó personal para mitigar los encharcamientos que afectaban calles y accesos principales.
El gobierno mexiquense reiteró que la atención a la población en emergencias climáticas es una prioridad.
La rápida reacción de las brigadas permitió restablecer vialidades clave y reducir riesgos para las familias, reforzando el compromiso de la administración estatal con la prevención y protección civil.