En solo 166 días, el Mando Unificado Oriente se convirtió en un parteaguas para la seguridad del Estado de México. La estrategia, que coordina esfuerzos entre los tres niveles de gobierno, logró reducir 50% el robo de vehículos en la región, en comparación con el mismo periodo previo a su implementación.
Este anuncio se dio durante la Mesa de Paz celebrada en Cuautitlán Izcalli, encabezada por la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, quien subrayó que el trabajo conjunto entre municipios, Estado y Federación está dando frutos visibles en la vida diaria de las familias mexiquenses.
Además del robo de automóviles, otro dato positivo destaca: el homicidio doloso cayó un 18.05% en los municipios que participan en la estrategia. Aunque aún falta camino por recorrer, las cifras confirman que la presencia y coordinación de fuerzas estatales y federales generan un impacto directo en la reducción de delitos de alto impacto.
Coordinación y presencia en el territorio
La reunión también incluyó una ceremonia con Fuerzas Armadas, donde se rindieron honores a la Bandera y se refrendó el compromiso de seguir sumando esfuerzos por la paz.
Actualmente, 15 municipios forman parte del Mando Unificado Oriente, entre ellos Coacalco, Cuautitlán Izcalli y Cuautitlán México, reforzando así una red de seguridad que busca blindar a toda la región.
“La paz no se construye sola, se construye en equipo”, destacó la gobernadora al remarcar que la seguridad es una prioridad que exige disciplina, cooperación y resultados tangibles.
La reducción en los delitos más graves confirma que el Mando Unificado Oriente no solo es un modelo de reacción, sino una estrategia que devuelve confianza a las comunidades mexiquenses.