La fuerza de la naturaleza volvió a poner a prueba a los automovilistas del Estado de México que esta mañana se dirigían a la capital del país. Un deslave de gran magnitud bloqueó por completo la autopista México–Toluca, a la altura de la caseta de cobro La Venta, dejando un paisaje de tierra, lodo y vehículos atrapados sin poder avanzar.
El colapso ocurrió alrededor de las 7:30 de la mañana, tras intensas lluvias que saturaron de humedad los cerros de la zona poniente.
En cuestión de minutos, toneladas de tierra se deslizaron sobre la carpeta asfáltica, interrumpiendo totalmente el paso hacia la Ciudad de México (CDMX).
La autopista, una de las más transitadas del país, se convirtió en un enorme estacionamiento. Cientos de automovilistas quedaron varados durante horas, atrapados entre la lluvia y la incertidumbre, mientras otros intentaban maniobrar para regresar y buscar rutas alternas hacia la capital.
El embotellamiento se extendió por más de siete kilómetros, afectando la movilidad desde las primeras horas de la jornada laboral y generando un efecto dominó sobre las vías secundarias.
Conductores atrapados intentaron regresar por vías alternas ante el cierre total. Foto: C5 Edomex
Autoridades trabajan entre lodo y neblina
Elementos de la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM) y personal de mantenimiento de la autopista acudieron de inmediato al punto afectado para iniciar las labores de remoción.
Con maquinaria pesada, brigadistas trabajaban para despejar las toneladas de tierra que cubrían el asfalto.
Sin embargo, las condiciones del clima no daban tregua. La densa neblina y la lluvia constante complicaban la visibilidad y hacían más lentos los trabajos.
Las autoridades alertaron que el tránsito se reanudará hasta que se confirme que no existe riesgo de nuevos desgajamientos.
Zona bajo vigilancia por riesgo de nuevos deslizamientos
El deslave de La Venta no es un hecho aislado. En las últimas semanas, se han detectado varios puntos críticos en esta carretera, donde el reblandecimiento del suelo y la deforestación aumentan el peligro de futuros colapsos.
La SSEM pidió a los conductores evitar la zona y mantenerse informados a través de los canales oficiales. En tanto, Protección Civil realiza una evaluación técnica para determinar la estabilidad del terreno y prevenir otro incidente similar.