El Estado de México logró una reducción histórica del 52% en la superficie afectada por incendios forestales entre 2024 y 2025.
De acuerdo con cifras oficiales, el territorio impactado pasó de 19 mil 604 hectáreas a 9 mil 310, es decir, más de 10 mil hectáreas menos dañadas en un año.
La disminución también se reflejó en el número de siniestros: de 790 incendios registrados en 2024, la cifra bajó a 564 en 2025, lo que representa una reducción cercana al 28%.
Las autoridades atribuyen estos resultados a una estrategia permanente de prevención y reacción inmediata, coordinada entre distintas dependencias estatales.
La Secretaría General de Gobierno, a través de Protección Civil estatal, junto con la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, la Secretaría del Campo y la Protectora de Bosques del Estado de México (Probosque), reforzaron acciones antes y durante la temporada crítica.
El plan incluyó capacitación técnica para personal municipal, bomberos y responsables de Áreas Naturales Protegidas en los 125 municipios. Los cursos y talleres se enfocaron en prevención, detección temprana, combate y control de incendios.
La operación se apoya en seis centros regionales que mantienen vigilancia permanente y coordinación con brigadas forestales.
En los primeros meses de 2026, la mayoría de los incidentes atendidos han sido incendios de pastizales. Protección Civil mantiene monitoreo activo ante el inicio de la temporada de mayor riesgo.
El enfoque preventivo ha sido clave: limpieza de brechas cortafuego, difusión de medidas de autocuidado y coordinación con comunidades rurales.
El Gobierno del Estado de México subrayó que la meta es consolidar una cultura de protección civil y manejo responsable del fuego, especialmente en zonas forestales y agrícolas.
La reducción en hectáreas afectadas no solo implica menos daño ambiental, sino también menor impacto económico y menor riesgo para comunidades cercanas a zonas boscosas.