El Gobierno encabezado por Delfina Gómez avanza en la reconstrucción del Periférico Norte, una de las vialidades más transitadas del Valle de México. A poco más de dos meses de iniciados los trabajos, ya se reporta una reducción de entre 15 y 20 minutos en los traslados diarios.
Por esta vía circulan en promedio 204 mil vehículos cada día, lo que convierte a la obra en una intervención clave para la movilidad regional.
De acuerdo con autoridades estatales, la renovación de la carpeta asfáltica ha permitido mejorar la circulación en los tramos ya intervenidos. La eliminación de baches y deformaciones en la vía ha reducido cuellos de botella y tiempos muertos.
Usuarios coinciden en el cambio. Señalan que antes, el mal estado del pavimento obligaba a disminuir la velocidad, lo que generaba congestionamientos constantes. Hoy, la circulación es más ágil y continua.
Además del tiempo, los beneficios también se reflejan en el bolsillo. Conductores reportan menos daños en llantas y suspensión, lo que reduce gastos imprevistos.
La mejora en las condiciones del camino también incrementa la seguridad vial, al disminuir riesgos asociados a baches, frenados bruscos y accidentes.
La obra no se limita al reencarpetamiento. Incluye iluminación con tecnología LED, señalización, balizamiento y rehabilitación de camellones, lo que transforma la imagen urbana del corredor.
Los trabajos abarcan 108 kilómetros, desde la zona de Toreo, en Naucalpan, hasta la caseta de Tepotzotlán, e incluyen carriles centrales y laterales.
El Periférico Norte conecta directamente a municipios estratégicos como Tlalnepantla, Cuautitlán Izcalli, Cuautitlán y Tultitlán, además de ser un enlace fundamental con la Ciudad de México y el norte del país.
Su modernización impacta no solo a automovilistas, sino también a actividades comerciales y de transporte.
La reconstrucción forma parte del programa estatal “2026, Año de las Obras”, que busca intervenir vialidades que durante años no recibieron mantenimiento suficiente.