Golpe histórico contra la extorsión: Operación ‘Desconexión’ desmantela 171 centros criminales en el Edomex
Equipos de cómputo y documentación decomisada en los inmuebles intervenidos. Material financiero, guiones y dispositivos empleados por los grupos criminales. Foto: Fiscalía Edomex
Operación 'Desconexión' desactiva call centers criminales en Edoméx: 102 detenidos, 192 inmuebles asegurados y caída del esquema 'Gota a Gota'
La extorsión dejó de ser invisible. Tras 46 días de operaciones coordinadas entre autoridades federales, estatales y municipales, el Estado de México ejecutó la Operación ‘Desconexión’, un despliegue que fracturó la ingeniería financiera, logística y operativa de redes criminales dedicadas a extorsión indirecta y préstamos abusivos conocidos como ‘Gota a Gota’.
El resultado: 102 detenidos —25 mexicanos y 77 extranjeros— y 192 inmuebles asegurados, entre ellos 67 call centers que operaban como fábricas de fraude, intimidación y robo de identidad.
Una estructura criminal que operaba como corporativo
Desde estos call centers se realizaban llamadas masivas, mensajes intimidatorios y fraudes disfrazados de servicios bancarios o premios inexistentes.
Con páginas clonadas y guiones diseñados para alarmar, lograban que las víctimas entregaran datos sensibles o transfirieran dinero que se dispersaba al instante en múltiples cuentas.
Además, la investigación reveló la conexión de estas redes con actividades paralelas como:
Suplantación de identidad
Venta de narcóticos
Giros negros usados para obtener datos financieros
Las llamadas “Centrales de Préstamo” funcionaban con contratos engañosos, intereses impagables y esquemas de pago diarios. Cuando la víctima no podía cubrir el monto, aparecían grupos de golpeadores para intimidar o agredir.
Estas prácticas fueron detectadas en cinco centrales aseguradas, donde se decomisaron contratos, comprobantes falsos y artículos otorgados como crédito en especie.
Documentación con datos personales, currículums, copias de INE y manuales de cobro extorsivo
Una red diseñada para ocultarse
Las autoridades detectaron que los call centers funcionaban en locales “formales”, pero detrás de esa fachada operaban como centros de intimidación y fraude.
Con información bancaria obtenida de giros negros, tiendas departamentales y portales clonados, construían perfiles completos para manipular a las víctimas.