El Estado de Méxicologró contener casi por completo los casos de gusano barrenador del ganado, una plaga que amenaza la sanidad animal y la producción pecuaria.
De acuerdo con la Secretaría del Campo del Estado de México, actualmente solo se mantiene un caso activo en la entidad.
El avance es resultado de una estrategia coordinada entre autoridades estatales, municipios, productores y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, que ha permitido reducir la incidencia en tiempo récord.
Las acciones se concentran en municipios del sur del estado, particularmente en la región de Tierra Caliente, donde las condiciones climáticas favorecen la propagación del parásito.
Brigadas veterinarias continúan en campo con labores de inspección, atención y capacitación a productores, con el objetivo de detectar a tiempo cualquier nuevo brote.
El éxito de la estrategia ha recaído en la respuesta inmediata de los gobiernos locales y en la participación de los ganaderos. La cercanía con las comunidades ha permitido actuar con rapidez en zonas de difícil acceso.
Además, la difusión de protocolos básicos —como la revisión constante del ganado y el tratamiento oportuno de heridas— ha sido determinante para frenar la propagación.
Las autoridades hacen un llamado a no relajar las medidas de vigilancia, especialmente durante la temporada de calor. La detección temprana es clave para evitar complicaciones.
A diferencia de otras enfermedades, el ganado afectado no es sacrificado ni puesto en cuarentena. Con atención adecuada, los animales pueden recuperarse sin mayores consecuencias.
Los reportes pueden realizarse a través de líneas telefónicas y plataformas digitales habilitadas por las autoridades sanitarias.
El control del gusano barrenador no es definitivo. Mantener la vigilancia activa será esencial para evitar rebrotes y proteger la actividad ganadera en la entidad.