Con el objetivo de revertir el deterioro ambiental y fortalecer la capacidad de los bosques para producir agua, el Gobierno del Estado de México puso en marcha la Campaña de Restauración Hidrológico-Forestal 2026, una estrategia que busca recuperar ecosistemas degradados mediante acciones de conservación de suelos, captación de agua de lluvia y restauración de la cobertura vegetal.
Las actividades, coordinadas por la Protectora de Bosques del Estado de México (Probosque), comenzaron de manera simultánea en las nueve regiones forestales de la entidad, con la participación de autoridades, ejidatarios, estudiantes, organizaciones sociales y ciudadanos comprometidos con la protección del patrimonio natural.
Más de 700 personas participaron en Almoloya de Juárez
Uno de los eventos principales tuvo lugar en el paraje El Calvario, en la comunidad de Santa María Nativitas, municipio de Almoloya de Juárez, donde más de 700 voluntarios realizaron trabajos enfocados en mejorar la infiltración del agua al subsuelo, disminuir la erosión y fortalecer la resistencia de los ecosistemas frente a los efectos del cambio climático.
Durante la jornada, el director general de Probosque, Alejandro Sánchez Vélez, destacó que la conservación de los bosques requiere del esfuerzo conjunto entre gobierno y sociedad, al recordar que estas áreas naturales representan la principal fuente de captación de agua para millones de personas.
Restaurar un bosque es mucho más que plantar árboles
El funcionario explicó que la restauración hidrológico-forestal implica un trabajo técnico y social mucho más amplio que la reforestación tradicional. Cada intervención considera factores como la pendiente del terreno, el tipo y profundidad del suelo, así como la selección de especies nativas adecuadas para cada región.
Además, contempla la capacitación de las comunidades para aprovechar mejor el agua de lluvia, reducir el escurrimiento superficial y evitar el arrastre de sedimentos que terminan azolvando presas y aumentando el riesgo de inundaciones en las zonas bajas.
Bosques sanos para garantizar agua y enfrentar el cambio climático
La estrategia forma parte del nuevo enfoque impulsado por Probosque, que prioriza la recuperación de las cuencas hidrográficas y la funcionalidad de los ecosistemas forestales como una medida para recargar acuíferos, disminuir deslizamientos de tierra y conservar los servicios ambientales que ofrecen los bosques.
Las autoridades estatales subrayaron que estas zonas naturales son esenciales para regular el clima, proteger la biodiversidad, conservar polinizadores y garantizar el abastecimiento de agua para las comunidades.
El inicio de la campaña coincidió con el 36 aniversario de Probosque y la conmemoración del Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía, reafirmando el compromiso del gobierno encabezado por Delfina Gómez Álvarez con la restauración ambiental y el desarrollo sustentable del Estado de México.