Migrantes venezolanos hacen un largo viaje de regreso a su país luego de que la pandemia por COVID-19 frustró sus sueños de una vida mejor
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Una pareja de venezolanos que empuja el carrito de sus mellizos de seis meses. Una familia con todas sus pertenencias en un gran saco de tela. Niños y niñas que duermen bajo carpas improvisadas, con la boca cubierta por mascarillas.
Son algunos de los miles de venezolanos que huyeron de su tierra natal con la esperanza de tener un futuro más brillante en el extranjero y ahora tratan de regresar a casa.
Los graves efectos económicos de la pandemia del coronavirus han destrozado los sueños de los incontables venezolanos que dejaron su nación golpeada por la crisis en la que había sido una de las mayores migraciones masivas de los últimos años.
Ahora, las autoridades migratorias colombianas estiman que cerca de 75 mil han hecho el camino a la inversa, recorriendo kilómetros (millas) a pie y en bus. Al llegar al paso fronterizo de la ciudad colombiana de Cúcuta, muchos descubren que tienen que esperar más: las autoridades venezolanas solo permiten la entrada de unos cientos y únicamente en tres días de la semana.
Maicol Hernández (izquierda) y su esposa, Railin Hernández, posan con su hijo Elieker en el exterior de su tienda en un parque donde viven junto a otros migrantes venezolanos desempleados desde finales de mayo, cerca de la estación de autobuses de Bogotá, Colombia. / Foto: AP
Liliana Hidalgo y Abrahan González posan con su hija (sentada) y dos sobrinas en el exterior de su tienda. / Foto: AP
Nelson Martínez (izquierda), su esposa Makelys Faneite (centro), y su hermana Maryuri Álvarez, posan para una fotografía con sus hijos en el exterior de su tienda. / Foto: AP
Jessica Flores posa con su hijo Luisiany en el exterior de su tienda. / Foto: AP
Fredy Peña y su esposa, María Burgos, posan con sus hijos en el exterior de su tienda. / Foto: AP
Yimmy Oriquin (derecha), su esposa Yesica Márquez y sus hijos posan para una fotografía con sus pertenencias en el exterior de su tienda. / Foto: AP
Manuel Gómez y su esposa, Dugleidys Leal, posan para una foto con sus pertenencias en el exterior de su tienda. / Foto: AP
Luis Linares, de 71 años (derecha), y su esposa, Vilmara López, de 54 (segunda por la derecha), posan con sus hijos y nietos en el exterior de su tienda. / Foto: AP
Yuliana Rodríguez sostiene a su hija en brazos mientras posa para una fotografía con su madre, Lizet Vivas, y sus escasas pertenencias en el exterior de su tienda. / Foto: AP
En las últimas semanas, cientos de personas han levantado un campamento en la capital de Colombia, empleando lonas de plástico negro para sus tiendas improvisadas. Los migrantes en Bogotá esperan ser trasladados en bus hasta la frontera y las autoridades están tratando de evitar una repentina acumulación de gente en la frontera, que podría suponer un peligro para la salud pública.
Según el director de Migración de Colombia, Juan Espinosa, alrededor de 15 mil venezolanos en todo el país están tratando de regresar a sus casas. Es una pequeña parte de los cerca de 1.8 millones de venezolanos que se estima que viven ahora en Colombia.
El gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, asegura que parte de los contagios de coronavirus en el país proceden de emigrantes que regresan. Por su parte, el gobierno de Colombia dice que está tratando de asegurar su derecho a regresar a su patria.
Por el momento, los varados viajeros esperan en una fría Bogotá envueltos en abrigos y mantas cuando cae la noche.
Como muchos otros, Darwin Herrera perdió su empleo cargando y descargando camiones tras emigrar con su esposa a la capital colombiana hace dos años. Ahora, no tienen efectivo para pagar por un boleto de bus y, junto a sus mellizos, esperan recibir ayuda.