Continúan las crecientes tensiones sobre el aumento de la presencia militar de Rusia en la frontera con Ucrania y que no disminuyeron tras las negociaciones del viernes pasado entre el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken y el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, realizadas en Ginebra, Suiza.
¿Cómo se llegó a este conflicto?
La crisis de Ucrania, un choque entre dos formas de ver el mundo y que podría trastocar Europa, no va a desaparecer. El conflicto trae ecos de la Guerra Fría y reaviva una idea de la Conferencia de Yalta de 1945: que Occidente debe respetar una esfera de influencia rusa en Europa Central y Oriental.
Desde que asumió el poder en 2000, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha trabajado de forma constante y sistemática para revertir lo que considera la humillante ruptura de la Unión Soviética hace 30 años.
Mientras acumula tropas junto a la frontera de Ucrania y celebra maniobras militares en Bielorrusia, cerca de las fronteras de los miembros de la OTAN Polonia y Lituania, Putin reclama que se vete de forma permanente el derecho soberano de Ucrania de unirse a la alianza occidental y que se limiten otras acciones de la OTAN como destinar tropas en países del antiguo bloque soviético.
La OTAN ha dicho que las demandas son inaceptables y que unirse a la alianza es un derecho de cualquier país y no una amenaza a Rusia. Los detractores de Putin alegan que lo que de verdad le preocupa no es la OTAN, sino la emergencia de una Ucrania demócrata y próspera que pueda ofrecer una alternativa al gobierno cada vez más autoritario de Putin que podría resultar atractiva para los rusos.
NATO stays strong at sea ⚓
For the first time since the Cold War, a full 🇺🇸 US carrier group comes under #NATO command as @USSHARRYSTRUMAN and other Allied ships begin patrols in the Mediterranean 🌊@STRIKFORNATO@USNavyEurope
Las actuales demandas de Rusia se basan en la antigua percepción de agravios de Putin y su rechazo a que Ucrania y Bielorrusia sean países soberanos y realmente independientes en lugar de formar parte de una patria rusa lingüística y ortodoxa, unidos o al menos afines a Moscú.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos Joe Biden, descartó una intervención militar para respaldar a Ucrania, y en cambio, ha desplegado una intensa ofensiva diplomática y movilizado a los aliados occidentales para respaldar lo que promete serán graves y dolorosas sanciones contra Rusia si se atreve a invadir Ucrania. Pero ha admitido que dependiendo de cómo evolucione la situación, podría tener problemas para mantener a todos sus aliados en el plan.
Ucrania y Georgia quieren unirse a la OTAN, este organismo los ha reconocido como aspirantes a miembros de la alianza. El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, ha pedido a los líderes occidentales que revisen con más urgencia la solicitud de membresía de Ucrania como una señal a Moscú de que Occidente defenderá la independencia de Ucrania.
A su vez, Rusia alega que la expansión de la OTAN incumple los compromisos alcanzados tras la caída del Muro de Berlín a cambio de que Moscú aceptara la reunificación de Alemania. Funcionarios estadounidenses niegan que se hicieran esas promesas.
En un comunicado, el Departamento de Estado norteamericano mencionó reportes recientes de que Rusia planeaba una importante acción militar contra Ucrania. Sin embargo, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia ha acusado a los países miembros de la OTAN de aumentar las tensiones en torno a Ucrania con información falsa.
“Las condiciones de seguridad, sobre todo a lo largo de las fronteras de Ucrania, en la Crimea ocupada por Rusia, y en el este de Ucrania controlado por Rusia, son impredecibles y pueden deteriorarse rápidamente. Las manifestaciones, que en ocasiones se han tornado violentas, regularmente ocurren en todo Ucrania, incluida Kiev”, dice el documento.
El aviso de viaje del departamento, que había desaconsejado viajar a Ucrania por la situación de COVID-19 en la nación, así como por las tensiones sobre Rusia, fue modificado el domingo para hacer una advertencia más fuerte.
“No viajen a Ucrania debido a las crecientes amenazas de una acción militar rusa y al COVID-19. Sean sumamente cautelosos en Ucrania debido al crimen y al malestar social. Algunas zonas presentan mayor riesgo”, señaló el departamento.
El aviso de viaje para Rusia también fue modificado: “No viajen a Rusia debido a la continua tensión a lo largo de la frontera con Ucrania, la posibilidad de acoso contra ciudadanos estadounidenses, la capacidad limitada de la embajada para ayudar a los ciudadanos estadounidenses en Rusia, el COVID-19 y las restricciones de entrada relacionadas, el terrorismo, acoso por parte de los funcionarios de seguridad del gobierno ruso y la aplicación arbitraria de la ley local”.
The first shipment of assistance recently directed by President Biden to Ukraine arrived in Ukraine tonight. This shipment includes close to
200,000 pounds of lethal aid, including ammunition for the front line defenders of Ukraine. [1/2] pic.twitter.com/YeYanK0Px6
Funcionarios del Departamento de Estado norteamericano, también señalaron que la embajada en Kiev seguirá abierta y que el anuncio no representa una evacuación. La medida se sopesaba desde hace tiempo y no refleja una disminución en el apoyo de Estados Unidos a Ucrania, señalaron los funcionarios.
El Departamento de Estado de Estados Unidos ordenó el domingo que los familiares de todo el personal estadounidense de su embajada en Ucrania abandonen el país europeo en medio de crecientes temores de una invasión rusa.
La agencia comunicó a los dependientes del personal de la embajada de Estados Unidos en Kiev que debían abandonar el país. También dijo que el personal no esencial de la embajada podía salir de Ucrania a expensas del gobierno.
El Departamento de Estado no informó cuántos estadounidenses cree que se encuentran actualmente en Ucrania. Los ciudadanos estadounidenses no están obligados a registrarse ante las embajadas cuando llegan o planean estar en el extranjero por periodo prolongados.