Querida lectora, sábado nuevamente, día de refrendar el libre pensamiento y la exploración respetuosa de culturas, ideas, enfoques, costumbres, diferentes a las nuestras pero con tolerancia, respeto y fascinación, usando como eje el turismo de vanguardia. Mande sus historias y verá que bien se siente compartir vivencias.
De las 4,200 religiones que hay en el planeta, las Abrahámicas congregan más del 60% de la población mundial. Las dos más grandes, los cristianos (incluidos los católicos) y los musulmanes son casi él total, quedando el judaísmo con solo 17 millones de fieles.
Los musulmanes son los que más crecen, para finales del siglo serán 3.600 millones, la religión con más congregantes. Ellos tienen que hacer el viaje a la Meca al menos una vez en su vida, en los últimos días del año (su calendario es solar-lunar, como el judío, se mueve la fecha para nosotros). En 2108 el viaje fue hace tres semanas y lo hicieron 2,352,122 según el gobierno de Arabia Saudita.
Este año, Yom Kippur y Ashoura, fiestas muy importantes para judíos y musulmanes, respectivamente, coincidieron en esta semana. Vengan las historias en voz de queridas lectoras.
1.Yom Kippur en Jerusalem. Desde niña me fascinaron estas fechas, mi abuela me enseñó a respetarlas y disfrutarlas. Siempre había querido pasar “el día de la expiación” en Israel, hace dos años se me hizo el sueño y fue mucho más intenso de lo que imagine, toda vestida de blanco, como la mayoría, tuve la mayor introspección de mi vida.
2.Ashoura en Libano. Realmente fue una coincidencia estar en Libano en esa fecha pero fue impactante ver tanta sangre, la gente se flagela y se rasga el cuero cabelludo con cuchillos. Yo, como buena libanesa, quería aprovechar nuestra luna de miel para visitar las tierras de mi abuelo que fue un buen católico mexicano desde niño. Nunca supe de esta fiesta que empieza diez días después del año nuevo musulmán. No me arrepiento pero fue superfuerte.
3. Hajj. Siendo Jorge fotógrafo de multitudes, ya lo había acompañado como esposa metiche a muchos fenómenos, pero la peregrinación a la Meca es totalmente diferente. Solo la peregrinación ritual en la ciudad implica casi 300 millones de horas hombre.