Aunque a veces existan empresas que abusen del esquema de subcontratación, hay muchas más que realizan esta actividad con legalidad y es algo que se necesita preservar.
Hugo Lora
Desde diciembre del 2018 la relación entre el presidente y el sector empresarial ha sido una que se ha sostenido con alfileres. Los constantes ataques, directos e indirectos, que se hacen desde Palacio Nacional han deteriorado fuertemente un vínculo que es esencial para el crecimiento del país y de los mexicanos. El más reciente fue la iniciativa presentada la semana pasada con motivo de prohibir la subcontratación de personal u “outsourcing” a excepción de los casos en los que se presten servicios especializados. De manera breve les explicaré lo que pretende disponer esta propuesta.
Esta subcontratación por servicios especializados sólo se permitirá cuando existan necesidades que no formen parte del objeto social ni de la actividad económica de la empresa que será beneficiaria. Además, los patrones o empresas que utilicen estos servicios con un contratista que incumpla las obligaciones con sus trabajadores serán responsables solidarios de los trabajadores implicados. También las empresas que
pretendan prestar estos servicios van a necesitar autorización de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS). La violación de estas nuevas disposiciones, de aprobarse la ley, implicará multas de 170 mil hasta 4 millones de pesos y las irregularidades se procesarán como un delito de defraudación fiscal.
Aunque a veces existan empresas que abusen del esquema de subcontratación, hay muchas más que realizan esta actividad con legalidad y es algo que se necesita preservar.
De aprobarse, esta iniciativa puede implicar la pérdida de millones de empleos. Según datos de la STPS en México existen 4.6 millones de trabajadores que se encuentran en esta situación y cada año esta cifra sube en 200 mil personas.
Esta falta de coordinación entre gobierno federal y el sector empresarial puede tener consecuencias muy importantes en el desarrollo económico del país, que en estos momentos se encuentra en un estado raquítico. AMLO no ha logrado entender que la única manera de sacar al país adelante es a través de la empresa y no regalando las cosas.
Esperemos que el legislativo frene esta iniciativa lo más pronto posible.