El eucalipto y el ficus son algunas de las especies que causan daños colaterales
Seth Pérez
El impacto de un gran incendio forestal moviliza la ayuda, solidaridad y comprensión sobre la gravedad de lo que una botella de vidrio puede generar en un ambiente cálido y seco. Pero esas grandes llamas comienzan donde hay un peligro y lo contradictorio es que ni un árbol en riesgo de arder ni unos pastizales secos provocan la acción de vecinos o autoridades. ¿Cómo podemos realmente prevenir estos incendios?
En varios países europeos la licenciatura de paisajismo incluye materias que enseñan cómo algunas plantas y árboles conviven positivamente y otros se pueden convertir en una especie de plaga con efectos negativos. El eucalipto y el ficus son algunas de las especies que causan daños colaterales. Mientras el primero es inflamable, las raíces del segundo pueden levantar casas y siempre dañan las banquetas y aceras a sus costados. Es urgente fomentar el estudio y práctica de una economía sustentable y generar más evidencia científica para conservar nuestros ecosistemas y la vida.
El sol es un factor de incendios, pero no es el único. La basura, los descuidos y una falta de responsabilidad para conservar espacios de bosque y laderas de caminos son otras de las causas raíz. El prohibir quemar los campos como método de preparar la tierra no es suficiente. Las normas no logran generar conciencia y en muchos casos promueven la corrupción o la división y la falta de comprensión. Edifiquemos esquemas cooperativos para un mejor planeta ¿Usted quiere participar?