Un factor que debe estar sujeto al análisis, consiste en comparar a los partidos políticos y sus abanderados
Sergio Arellano
Como habrá notado, estimada o estimado lector, comenzaron las campañas electorales. En esta ocasión, quiero comentar sobre la importancia de elegir bien a quienes nos representarán. En Querétaro está en juego la gubernatura, diputaciones federales, locales y los ayuntamientos. Un ejercicio responsable de democracia participativa para estos momentos, implica que se evalúen los avances de la administración saliente, los temas que nunca se abordaron y la posibilidad de cambio.
Un factor que debe estar sujeto al análisis, consiste en comparar a los partidos políticos y sus abanderados. No se trata de una comparativa ideológica, eso quedó muy por detrás. Me refiero a la evolución de sus propuestas y la apertura que tuvieron para impulsar a nuevos cuadros políticos. Me causa molestia, el hecho de que excluyan a figuras que han trabajado por ese espacio. El poder es un privilegio que debe ser utilizado para engrandecer el eco de aquellas voces que han sido minimizadas.
En congruencia con los tiempos que vivimos, una métrica interesante recae en la palabra “empatía”, principalmente en dos sentidos: 1) atestiguar si las y los candidatos, se solidarizan económicamente con las personas que han sido afectadas por la pandemia, donando parte de su presupuesto de campaña en beneficio de quienes más lo necesitan y 2) qué tanto se comprometen en la realización de un compendio de propuestas en favor de los derechos humanos; independientemente de una situación de vulnerabilidad.
Este segundo punto goza de vital relevancia en razón de que, los derechos humanos, se relacionan con absolutamente todo. Con la educación, la salud, el empleo, la seguridad, entre otros aspectos. Inclusive, los derechos propios de la ciudadanía, como el voto, tienen una esencia que se relaciona con la dignidad humana al involucrar la libertad de elección y la igualdad en la toma de decisiones. Nuestro país afronta uno de los retos más grandes en su historia y la polarización ha creado grupos en contrario.
Estas elecciones servirán para levantar el ánimo; inicia una cuenta regresiva y habrá que hacer de las diferencias, una serie de coincidencias.