Aún no sabemos las consecuencias de salud que podrá traer la apertura en los estadios ingleses
Iván Torres
Hace algunas semanas, en este espacio hablamos de la selección de Inglaterra como uno de los grandes favoritos para llevarse la Euro 2020. Decíamos que, regularmente en los años cuando se celebra el torneo continental, el equipo o los equipos involucrados en las finales de la Champions League generan una inercia especial que a la postre pudiera permear en el próximo campeón de la Euro. Ahora Inglaterra se acerca a esa posibilidad llegando a la final ante Italia. Los ingleses rompieron una racha de 55 años sin llegar al partido definitivo para obtener un campeonato avalado por FIFA. Desde que levantaron la Copa Jules Rimet también en su casa, en 1966, no habían vuelto a gozar de las mieles del triunfo.
Esta tarde, noche en Wembley, se ha visto uno de los mejores partidos del torneo. A veces, las semifinales son mejores que las propias finales. Ingleses y daneses protagonizaron un verdadero espectáculo de futbol en el que intervinieron todos los ingredientes para creer nuevamente en este deporte. Se vio un futbol alegre, competitivo, con estrategia de un gran nivel se favoreció el futbol ofensivo, descarado, se privilegió el talento, se respetaron las individualidades, el partido fue enmarcado por el colorido de los daneses y el ‘brave heart’ (corazón valiente) de los ingleses. Por un momento se vivió una fiesta de prepandemia que nos hizo olvidar lo desgastante y trágico que ha sido para el mundo del deporte no tener público en los estadios. No quiero pensar en lo fría y desangelada que será la final de la Copa América entre Argentina y Brasil.
Aún no sabemos las consecuencias de salud que podrá traer la apertura en los estadios ingleses, en las que incluso la canciller alemana, Angela Merkel, criticó al primer ministro de Inglaterra, Boris Johnson, por abrir los espacios al 100 por ciento; sin embargo y por un momento, vimos un futbol franco, sincero, sin atajos. Ahora que se jugará la final entre ingleses e italianos, esperemos que Italia deje de lado su mezquindad y ponga en suerte un futbol que se traduzca en un capítulo épico digno de recordar y de la cual estemos hablando por muchos años. Los ingleses ya sabemos que están dispuestos a seguir construyendo un título. Voy por Inglaterra para campeón.